PSICOLOGÍA |
Identidad / Sexo y Género
Por Lic. Norma Perel*



Temas a desarrollar:
IDENTIDAD - IDENTIFICACIÓN - IMAGINARIO SOCIAL - DIFERENCIAS DE GÉNERO


1.- IDENTIDAD/IDENTIFICACIÓN
¿Cómo se constituye la identidad de una persona? A partir de las "identificaciones" con su entorno. Y ¿en qué consisten estas identificaciones?

Se puede entender a la identificación como un proceso mediante el cual una persona asimila un aspecto, propiedad, o atributo de otra, y se transforma parcial o totalmente sobre el modelo de ésta. Nos constituimos y diferenciamos como sujetos, mediante una serie de identificaciones.

El concepto de "identificación" fue adquiriendo en la Psicología, y especialmente en la obra de Sigmund Freud (padre del Psicoanálisis), un valor central.

El diccionario Larrouse define a la identificación como: "Idéntico; del latín Idem que significa 'el mismo', que es lo mismo que otra cosa o que se confunde con ella. En un sentido transitivo: Acción de identificar; hacer idénticas cosas distintas. Reconocer como idéntico (por ejemplo, un objeto como perteneciente a una clase; o una clase de hechos como asimilable a otra) En un sentido reflexivo:

Identificarse = ser idénticas dos cosas que parecen diferentes. Acto en virtud del cual un individuo se vuelve idéntico a otro o dos seres se vuelven idénticos (en pensamiento, o de hecho -total o secundariamente) Se diferencia de la imitación en que ésta, es una identificación superficial y transitoria que puede jugar un papel significativo pero no esencial en la generación de identificaciones.

Quiero destacar la importancia que tienen algunos aspectos de la identificación.
Podemos entenderla desde ángulos diferentes:

a) como una "duplicación" de otra persona o de un rasgo del otro: "ser como", "parecerse a". Por ejemplo, cuando el niño se identifica con el padre quiere ser como el padre;

b) como identificación con el "deseo" de la otra persona;

c) como identificación con la "imagen" con la que el otro o los otros nos identifican. Evolutivamente se produce una metabolización de lo que se ha recibido y la manera con que se "es identificado". Esto es lo que permite que haya vida y haya transformación;

d) como una identificación con los códigos familiares, los ideales, los valores éticos y roles de la época (tiempo y lugar) en la que se vive, las formas particulares de entender la realidad, las formas específicas de vincularse entre si y con el afuera, que van a organizar el lugar que cada uno va a ocupar dentro de la constelación familiar primero y en el mundo social después.

Este último tipo de identificación es de fundamental importancia, porque va a dar especificidad a la "identidad" de cada persona, que si bien es única y peculiar va a estar atravesada por lo social.

Vemos así que todas las funciones (la percepción, el aprendizaje, etc.) van a estar lideradas por identificaciones que responden al deseo de pertenecer a la familia y a la sociedad de una manera particular. Esa manera de pertenecer, es la que se tenderá a repetir a lo largo de la vida y tendrá incidencia directa entre otras cosas, en la "identidad de género" (Este tema será desarrollado en próximas entregas)

Pero si sólo tuviera lugar el apego a la "tradición" y la dependencia a la misma, no habría lugar para la creatividad y el cambio. Es a lo que apelamos en la relación terapéutica.

Otro aspecto a tener en cuenta en los procesos identificatorios es el del impacto de los medios de comunicación, especialmente el de la TV y la instalación de los niños en el medio social (guarderías, jardín de infantes) a una edad cada vez mas temprana y que tienen efectos identificatorios directos no mediatizados a través de los padres.

La patología estaría vinculada a la rigidización de las identificaciones acompañadas; por ejemplo, de un estancamiento en el pasado no adecuado a la realidad actual o cuando el futuro aparece detenido en ese eterno pasado vivido como presente (a veces idealizado), que atrapa e impide pensar en proyectos o en la realización de los mismos.

También podemos llegar a vivir sosteniendo posturas personales que por el nivel de inflexibilidad, puede llevarnos a adoptar conductas intransigentes, con gran dificultad para modificarlas y para aceptar otras posturas y que en muchas oportunidades pueden conducirnos a situaciones patológicas.

Vivimos con la ilusión de ser autónomos y dueños de nuestras propias elecciones, intentando permanentemente que la realidad nos ratifique esa ilusión. Pero si bien no existe tal autonomía, tampoco podemos decir que somos víctimas de nuestras identificaciones. No estamos sujetos al servicio de las mismas sino al servicio de la gratificación de nuestros deseos, que se fueron configurando a lo largo de nuestra historia, y por lo tanto produciremos inconscientemente aquellas determinadas identificaciones que nos confirmen en los lugares deseados.




-----

(*) Norma Perel (ngoldvarg@netizen.com.ar) es Lic. en Psicología de la Universidad de Buenos Aires y Terapeuta Psico-corporal. Ex-docente de Salud Mental, de grado y posgrado, en la Facultad de Medicina (Unidad Académica del Hospital Fernández). Fue co-directora de la Revista "Claves en Psicoanálisis y Medicina. Hacia la Interdisciplina" hasta el año 2000. Autora en colaboración de los libros: "La pareja humana" y "Anorexia, Bulimia y otros trastornos de la conducta alimentaria" y de numerosos artículos publicados en distintos medios científicos. Especializada en el tratamiento del dolor y de los ataques de pánico, también en la coordinación de grupos terapéuticos, y grupos de trabajo corporal. Participó en MV Prensa desde mayo a septiembre de 2004.






Imagen:
http://www.geocities.com

© MV Prensa / Agosto de 2004


 
 
 
 
 
 
 


® Copyright 2004 MV PRENSA | Todos los derechos reservados
Sitio desarrollado por SYS Informática