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FACTORES
PREDISPONENTES
En relación a los "factores causales o predisponentes"
del Burnout, hay que tener en cuenta los "aspectos sociales",
los "organizacionales" (o institucionales), los referidos
a "los profesionales" y los que atañen a "los pacientes".
Todos ellos se encuentran íntimamente articulados e
intervinculados y los separo solamente con fines descriptivos
y explicativos.
Factores socioeconómicos:
A nivel social el hiperindividualismo, narcisismo, competencia
e indiferencia conduce al aislamiento, a la falta de
solidaridad y cooperación dentro de los equipos de salud
o entre los compañeros de trabajo.
A
nivel científico, el desarrollo vertiginoso de la tecno-ciencia,
ha permitido descubrimientos y avances insospechados
en la cura y prevención de enfermedades duplicándose
la expectativa de vida desde la última mitad de este
siglo. Pero a su vez, ha producido una fragmentación,
y un distanciamiento cada vez mayor entre profesionales
y pacientes, dado el nivel de las especializaciones
y un incremento de la "dilución en el anonimato" al
decir de Balint, donde nadie se hace "responsable" de
sus intervenciones, situación agravada con el aumento
de los juicios por mala praxis.
A nivel económico, la competencia del "mercado" ha transformado
la salud en un bien de "consumo", del que queda afuera
gran parte de la población sin poder adquisitivo y que
coloca a los profesionales en un lugar de impotencia
frente a la falta de recursos.
Dicen Maslach y Goldber en un artículo de 1998 sobre
"Prevención del Burnout. Nuevas perspectivas": "La reducción
de fondos gubernamentales para instituciones públicas
ha provocado una reducción del personal tal, que muchos
menos tienen que trabajar mucho mas para cubrir las
demandas. Cambios en las prestaciones públicas determinan
qué servicios pueden proveer y cuales no. Los sistemas
prepagos han limitado la posibilidad de los profesionales
de determinar en forma independiente, el mejor tratamiento
para cada paciente. En muchas profesiones, los sueldos
se han reducido y los beneficios laborales han sido
eliminados. Estos y muchos otros ejemplos iluminan el
hecho de que el Burnout es mucho más un producto del
contexto, aunque se exprese en un nivel individual.
Farber, describe la alienación del profesional por la
sociedad, por la fragmentación del trabajo, el alto
nivel de competencia en los lugares de trabajo y la
falta de autonomía.
Factores organizacionales:
A) Desequilibrio entre las demandas excesivas y la escasez
de recursos para responder a esas demandas. Las principales
son: sobrecarga laboral y conflictos personales; pérdidas
de recursos: supervisión, soporte social, desarrollo
de habilidades, autonomía y capacidad de decisión.
B) Conflicto con los pacientes, colegas o jefes, con
las demandas del rol o con los valores. Insensibilidad
de las instituciones frente a las necesidades de los
profesionales y de los pacientes. Falta de comunicación
y de feedback entre los profesionales y de la institución.
(No importa si la respuesta es positiva o negativa.
Es peor no tener ninguna). Problema frente a demandas
institucionales ambiguas o vagas.
Conflicto entre los intereses de la institución y los
propios valores.
Ser responsable de demasiada cantidad de pacientes.
Trabajar demasiadas horas para poder subsistir (no por
elección sino por necesidad) lo que conduce a falta
de horas de descanso y de tiempo, y económicas para
actualizarse. Falta de reconocimiento económico y por
el desempeño. Excesiva responsabilidad sin tener la
necesaria autoridad para tomar decisiones. O tener la
autoridad pero no tener los recursos.
Cambios de programas o proyectos que son impuestos de
manera inconsulta y que deben ser acatados pasivamente.
Falta de reconocimiento de los propios esfuerzos y falta
de apoyo.
Percepción de falta de movilidad y restricción a las
nuevas ideas o a la creatividad.
Factores personales de los profesionales:
Vocación y falta de formación e información acerca de
la realidad de las posibilidades laborales y del estatus
social y económico de los trabajadores de la salud,
lo que puede conducir a aspiraciones irreales, y por
supuesto verse frustradas.
Inseguridad y duda sobre la propia capacidad.
Profesionales muy "dedicados" y con poca experiencia,
que no se dan cuenta de la cantidad de horas que trabajan.
Sobre todo los mas jóvenes (los mayores son "sobrevivientes"
si siguen en carrera)
Los años de experiencia. La necesidad de formación de
posgrado o especialización (necesidad de actualización
permanente de conocimientos y falta de recursos de tiempo
y económicos para llevarlos a cabo). Dificultad para
delegar responsabilidades en otros. La identificación
con los pacientes y sus problemas.
Falta de vida social fuera del trabajo y dificultad
para integrarse socialmente dentro del mismo. Profesionales
con personalidades del tipo "A". R. Roseman, médico
cardiólogo, en 1979 definió a las "Personalidades tipo
"A", como más proclives a la isquemia cardiaca y trabajó
sobre su prevención. Las características son: personas
ambiciosas, competitivas, impacientes, hostiles, presionadas
por el tiempo. Actualmente es muy tenida en cuenta,
sobre todo por los especialistas en cardiología. Personalidad
de víctima.
Factores relacionados con los pacientes:
Pacientes terminales o con patologías de pronóstico
reservado.
Pacientes poco motivados o no cooperadores, desagradables,
desagradecidos, agresivos o desafiantes, dependientes
o pasivos. Cada una de estas características producirá
una resonancia diferente sobre cada profesional de acuerdo
a su propia historia, a su experiencia y a su formación
para poder enfrentarse a las mismas.
La falta de preparación de los profesionales puede ser
una fuente de frustración que puede conducir a la indiferencia
y a tener actitudes negativas hacia ellos.
Las consecuencias, o sea los costos del Burnout, a nivel
institucional son:
Deterioro en la calidad de la atención de los pacientes
Renuncias y Ausentismo
Costos por el daño de los profesionales: por enfermedad
o despidos
Costo potencial de reclamos por negligencia
Pérdida del cometido o misión organizacional
En la próxima y última entrega sobre el BURNOUT:
Terapia y Prevención
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(*) Norma Perel (ngoldvarg@netizen.com.ar) es
Lic. en Psicología de la Universidad de Buenos Aires
y Terapeuta Psico-corporal. Ex-docente de Salud Mental,
de grado y posgrado, en la Facultad de Medicina (Unidad
Académica del Hospital Fernández). Fue co-directora
de la Revista "Claves en Psicoanálisis y Medicina. Hacia
la Interdisciplina" hasta el año 2000. Autora en colaboración
de los libros: "La pareja humana" y "Anorexia, Bulimia
y otros trastornos de la conducta alimentaria" y de
numerosos artículos publicados en distintos medios científicos.
Especializada en el tratamiento del dolor y de los ataques
de pánico, también en la coordinación de grupos terapéuticos,
y grupos de trabajo corporal. Participó en MV Prensa
desde mayo a septiembre de 2004.
Bibliografía:
Goldvarg Damian: "Doctoral Dissertation, California
School of Professional Psichology", (1997) Fagin Leonard,
Cushway Delia: "Preventing Staff Burnout in Mental Helth
Professionals. A guide for individuals and organizations".
World Psychiatric Association Maslach C. Y J Goldberg:
"Prevention of Burnout. New Perspective". (1998)
Imagen:
http://www.lahigera.net
© MV Prensa / Agosto de 2004
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