PSICOLOGÍA | V Entrega
El BURNOUT (o estrés ocupacional)
Por Lic. Norma Perel*



FACTORES PREDISPONENTES

En relación a los "factores causales o predisponentes" del Burnout, hay que tener en cuenta los "aspectos sociales", los "organizacionales" (o institucionales), los referidos a "los profesionales" y los que atañen a "los pacientes". Todos ellos se encuentran íntimamente articulados e intervinculados y los separo solamente con fines descriptivos y explicativos.

Factores socioeconómicos:

A nivel social el hiperindividualismo, narcisismo, competencia e indiferencia conduce al aislamiento, a la falta de solidaridad y cooperación dentro de los equipos de salud o entre los compañeros de trabajo.

A nivel científico, el desarrollo vertiginoso de la tecno-ciencia, ha permitido descubrimientos y avances insospechados en la cura y prevención de enfermedades duplicándose la expectativa de vida desde la última mitad de este siglo. Pero a su vez, ha producido una fragmentación, y un distanciamiento cada vez mayor entre profesionales y pacientes, dado el nivel de las especializaciones y un incremento de la "dilución en el anonimato" al decir de Balint, donde nadie se hace "responsable" de sus intervenciones, situación agravada con el aumento de los juicios por mala praxis.

A nivel económico, la competencia del "mercado" ha transformado la salud en un bien de "consumo", del que queda afuera gran parte de la población sin poder adquisitivo y que coloca a los profesionales en un lugar de impotencia frente a la falta de recursos.

Dicen Maslach y Goldber en un artículo de 1998 sobre "Prevención del Burnout. Nuevas perspectivas": "La reducción de fondos gubernamentales para instituciones públicas ha provocado una reducción del personal tal, que muchos menos tienen que trabajar mucho mas para cubrir las demandas. Cambios en las prestaciones públicas determinan qué servicios pueden proveer y cuales no. Los sistemas prepagos han limitado la posibilidad de los profesionales de determinar en forma independiente, el mejor tratamiento para cada paciente. En muchas profesiones, los sueldos se han reducido y los beneficios laborales han sido eliminados. Estos y muchos otros ejemplos iluminan el hecho de que el Burnout es mucho más un producto del contexto, aunque se exprese en un nivel individual. Farber, describe la alienación del profesional por la sociedad, por la fragmentación del trabajo, el alto nivel de competencia en los lugares de trabajo y la falta de autonomía.


Factores organizacionales:

A) Desequilibrio entre las demandas excesivas y la escasez de recursos para responder a esas demandas. Las principales son: sobrecarga laboral y conflictos personales; pérdidas de recursos: supervisión, soporte social, desarrollo de habilidades, autonomía y capacidad de decisión.

B) Conflicto con los pacientes, colegas o jefes, con las demandas del rol o con los valores. Insensibilidad de las instituciones frente a las necesidades de los profesionales y de los pacientes. Falta de comunicación y de feedback entre los profesionales y de la institución. (No importa si la respuesta es positiva o negativa. Es peor no tener ninguna). Problema frente a demandas institucionales ambiguas o vagas.

Conflicto entre los intereses de la institución y los propios valores.
Ser responsable de demasiada cantidad de pacientes. Trabajar demasiadas horas para poder subsistir (no por elección sino por necesidad) lo que conduce a falta de horas de descanso y de tiempo, y económicas para actualizarse. Falta de reconocimiento económico y por el desempeño. Excesiva responsabilidad sin tener la necesaria autoridad para tomar decisiones. O tener la autoridad pero no tener los recursos.

Cambios de programas o proyectos que son impuestos de manera inconsulta y que deben ser acatados pasivamente.

Falta de reconocimiento de los propios esfuerzos y falta de apoyo.
Percepción de falta de movilidad y restricción a las nuevas ideas o a la creatividad.


Factores personales de los profesionales:

Vocación y falta de formación e información acerca de la realidad de las posibilidades laborales y del estatus social y económico de los trabajadores de la salud, lo que puede conducir a aspiraciones irreales, y por supuesto verse frustradas.

Inseguridad y duda sobre la propia capacidad.

Profesionales muy "dedicados" y con poca experiencia, que no se dan cuenta de la cantidad de horas que trabajan. Sobre todo los mas jóvenes (los mayores son "sobrevivientes" si siguen en carrera)

Los años de experiencia. La necesidad de formación de posgrado o especialización (necesidad de actualización permanente de conocimientos y falta de recursos de tiempo y económicos para llevarlos a cabo). Dificultad para delegar responsabilidades en otros. La identificación con los pacientes y sus problemas.

Falta de vida social fuera del trabajo y dificultad para integrarse socialmente dentro del mismo. Profesionales con personalidades del tipo "A". R. Roseman, médico cardiólogo, en 1979 definió a las "Personalidades tipo "A", como más proclives a la isquemia cardiaca y trabajó sobre su prevención. Las características son: personas ambiciosas, competitivas, impacientes, hostiles, presionadas por el tiempo. Actualmente es muy tenida en cuenta, sobre todo por los especialistas en cardiología. Personalidad de víctima.


Factores relacionados con los pacientes:

Pacientes terminales o con patologías de pronóstico reservado.

Pacientes poco motivados o no cooperadores, desagradables, desagradecidos, agresivos o desafiantes, dependientes o pasivos. Cada una de estas características producirá una resonancia diferente sobre cada profesional de acuerdo a su propia historia, a su experiencia y a su formación para poder enfrentarse a las mismas.

La falta de preparación de los profesionales puede ser una fuente de frustración que puede conducir a la indiferencia y a tener actitudes negativas hacia ellos.

Las consecuencias, o sea los costos del Burnout, a nivel institucional son:
Deterioro en la calidad de la atención de los pacientes
Renuncias y Ausentismo
Costos por el daño de los profesionales: por enfermedad o despidos
Costo potencial de reclamos por negligencia
Pérdida del cometido o misión organizacional



En la próxima y última entrega sobre el BURNOUT:
Terapia y Prevención





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(*) Norma Perel (ngoldvarg@netizen.com.ar) es Lic. en Psicología de la Universidad de Buenos Aires y Terapeuta Psico-corporal. Ex-docente de Salud Mental, de grado y posgrado, en la Facultad de Medicina (Unidad Académica del Hospital Fernández). Fue co-directora de la Revista "Claves en Psicoanálisis y Medicina. Hacia la Interdisciplina" hasta el año 2000. Autora en colaboración de los libros: "La pareja humana" y "Anorexia, Bulimia y otros trastornos de la conducta alimentaria" y de numerosos artículos publicados en distintos medios científicos. Especializada en el tratamiento del dolor y de los ataques de pánico, también en la coordinación de grupos terapéuticos, y grupos de trabajo corporal. Participó en MV Prensa desde mayo a septiembre de 2004.






Bibliografía:
Goldvarg Damian: "Doctoral Dissertation, California School of Professional Psichology", (1997) Fagin Leonard, Cushway Delia: "Preventing Staff Burnout in Mental Helth Professionals. A guide for individuals and organizations". World Psychiatric Association Maslach C. Y J Goldberg: "Prevention of Burnout. New Perspective". (1998)
Imagen:
http://www.lahigera.net

© MV Prensa / Agosto de 2004



 
 
 
 
 
 
 


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