COACH | Metáfora de la actitud emprendedora
El Guerrero y el Mago
Por Ariel Goldvarg*



Comúnmente empleamos la figura del guerrero cuando queremos hacer referencia a una actitud particular en las personas. Decimos "tal vendedor es un guerrero", o "fulano es un luchador", etc. Así, nos referimos a personas que toman la iniciativa, tienen empuje, valor. Esta metáfora tan común tiene un lado poderoso y otro peligroso.

Si hablamos de proactividad, seguramente la imagen del guerrero nos será de gran ayuda. Sin embargo, cuando nos referimos a un espacio de relación con el mundo, emocionalidad y creación de futuro, el panorama puede cambiar.

¿Cómo es la emocionalidad de quien vive en constante lucha? ¿Se puede afirmar que es una persona que vive relajada? ¿Cómo son sus relaciones, sus vínculos? Probablemente tenga una gran confraternidad con sus correligionarios pero, ¿y el resto del mundo? ¿Qué posibilidades de sociabilizar tiene alguien que vive peleando?

El objetivo del guerrero es "vencer". Su foco está puesto en no dejarse derribar por su rival.

Imaginemos que el guerrero es un vendedor, ¿quién es su rival? ¿el cliente, el mercado, las circunstancias adversas? Cualquiera de estas respuestas nos remitirá a un espacio en donde el resultado estará en función de ser más grande, más fuerte o estar mejor preparado que tal o cual circunstancia o agente.

Su mirada no está en lo que quiere lograr, sino en el obstáculo que le impide obtenerlo. El guerrero está muy ocupado lidiando con la adversidad. Esto puede resultar muy positivo, como dijimos, pero el riesgo radica en olvidarse con facilidad la razón por la cual lucha.

La figura que proponemos a continuación es la de alguien que "crea" cosas de la nada. Alguien que no necesita necesariamente luchar contra las circunstancias, sino inventarlas, hacerlas aparecer, sacarlas de una galera vacía. Obtener cosas de la nada. Hablamos del mago.

El mago aquí cumple la función de crear de la nada las condiciones y situaciones que nos permitan lograr nuestros deseos a pesar de que hoy se vean como imposibles desde la perspectiva lógico-racional.

No pretendemos decir que un mago logra siempre lo que se propone. Simplemente tiene más posibilidades respecto de alguien que no hace demasiado por su futuro. Notemos en este punto las dificultades que tendrá nuestro guerrero para pensar en su futuro mientras se encuentra luchando contra el dragón o preparándose para hacerlo.

¿Qué es la Magia?
Usualmente hablamos de magia cuando no podemos explicar de forma lógico-racional alguna situación, como cuando David Coperfield hace cosas difíciles de entender.

Imaginemos la sociedad hace mil años y supongamos que le decimos a una persona de aquel tiempo que el hombre viajará al espacio o podrá recorrer miles de kilómetros en relativamente pocos años. Seguramente lo consideraría como "magia". De hecho, muchas cosas que hoy nos resultan naturales, en el pasado fueron consideradas mágicas.

Proyectemos ahora nuestra realidad actual. Si a aquellas personas del pasado que lograron cosas que consideran prácticamente imposibles para sus vidas se les hubiera dicho que las lograrían, es probable que muchos dijeran: "Esto es magia, ¡yo jamás podría hacer algo así!".
Para bien o para mal, muchas cosas en nuestras vidas ocurren "como por arte de magia".

La propuesta consiste en reconsiderar nuestra realidad presente y descubrir en qué áreas creemos que ciertos resultados serían imposibles (salvo que fuera por arte de magia)

El doble reto que propone esta metáfora es, por un lado, el "crear" oportunidades. El hecho de que hoy no se vean ciertas posibilidades no significa que no existan.
La otra cara tiene que ver con "tomar acción". Para que el mago saque el conejo de la galera necesita mover su mano y eso es una acción. Sin acción no hay conejo ni galera.

Las dos grandes amenazas para el mago son el miedo y la pereza. El primero tiene muchas formas posibles: el qué dirán, qué pasará si lo logro, qué pasará si fallo, qué pasa si me rechazan, etc. Por su parte la pereza, el otro de los factores, resulta condicionante al momento de postergarnos como personas o acomodar nuestros sueños a nuestra zona de confort (ya hablaremos de ello en otra oportunidad)

Probablemente exista cierta magia a nuestra disposición esperándonos, mientras nos mantenemos ocupados preparándonos para luchar contra un Dragón que no siempre aparece o no es tan poderoso como parece. Quizá…

No olvidemos que lo que convierte en peligroso a un Dragón no es su fuerza, sino la limitación de recursos que disponemos para lidiar con la amenaza. Y eso depende mas de nosotros que de un factor externo.

En síntesis
Necesitamos la fuerza del guerrero para luchar o "atravesar" aquello que nos impida avanzar, pero de poco servirá esta fortaleza si no se tiene a su lado un mago que pueda "crear" las condiciones que nos proyecten hacia un futuro acorde con nuestros deseos y sueños.

Hasta Pronto




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(*) Ariel Goldvarg (coach@mvprensa.com.ar) es Coach ontológico certificado y locutor nacional.
Participó en MV Prensa desde abril de 2004 hasta junio de 2005




Imagen:
http://www.allaboutsteve.co.uk/

© MV Prensa / Marzo de 2005


 
 
 
 
 
 
 


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