COACH | III Parte
Una Confusión Básica
Por Ariel Goldvarg*



Lo Abstracto y lo Concreto

A partir de lo dicho anteriormente, estamos en condiciones de ir más profundo aún.

Aquello que llamamos "la realidad" está compuesta por una infinidad de fenómenos superpuestos. De acuerdo al tipo de observador que seamos, vamos a percibir una u otra cosa. Esta pared que tengo frente a mí se presenta como un
objeto sólido. Sin embargo, si pudiera observar su composición molecular con un microscopio de alta potencia, vería que no es tan sólida como parece. Sus partículas, separadas unas de otras, se mueven a grandes velocidades. Hay aire en el medio.

Puedo percibir con mis cinco sentidos, pero ¿cuál es el sentido con que manifiesto mi experiencia de las cosas?

Puedo percibir los colores de una puesta de sol y puedo describir los elementos que la componen: el mar, las olas, las nubes, el cielo, etc... pero ¿cómo puedo describir de manera directa la experiencia del gozo de ese momento?

La descripción y la opinión pertenecen a dos dimensiones diferentes de la realidad. Una es pasiva, la otra activa. Una describe, la otra adscribe.

Siguiendo con el ejemplo, los elementos que componen la puesta del sol pertenecen al ámbito de lo descriptivo. Mi lugar ante esto es pasivo. No tengo injerencia en el fenómeno de la puesta de sol. Soy un observador externo. En cambio cuando expreso mi experiencia de esa puesta de sol, manifestando paz, gozo, alegría, etc. estoy siendo parte de esa danza. Ya no soy un objeto pasivo, sino un sujeto activo de ese fenómeno. Soy parte de esa experiencia. Mi participación es activa mientras la vivencio. Sin embargo cuando la transmito o tomo conciencia de ella, automáticamente vuelvo al lugar descriptivo antes mencionado. Ahora bien, ¿dónde se encuentra la Confusión en este ejemplo?

Cuando conversamos, no siempre distinguimos esta diferencia. Así, decimos por ejemplo que una habitación es cuadrada (descripción) y decimos que es bella (opinión) como si nos refiriéramos a la misma cosa. Decimos, "María es pelirroja" y "María es bella", como si ambas fueran descripciones. En una discusión pasan algo similar. Muchas veces argumentamos nuestro punto de vista fundamentándolo con opiniones. Decimos "te odio, porque sos malo, porque siempre tienes mala cara y dices cosas feas" (perdón por la simpleza del ejemplo). Otro ejemplo (un poco mas elaborado) puede ser: "Sos un irresponsable porque siempre llegas tarde y siempre hay que esperarte en todos lados." ¿Cómo se supone que va a reaccionar la otra persona? Seguramente va a defenderse, ¿verdad? Las opiniones son discutibles ya que dependen de quien las emite. En cambio, si puedo presentar pruebas específicas que den fundamento a mi argumentación, seguramente voy a tener más posibilidades de ser escuchado o tenido en cuenta. Siguiendo con ese ejemplo puedo decir: "Las últimas veces que nos encontramos has llegado fuera del horario acordado. Eso me perjudica porque ... ,lo que siento ante esto es ... por lo que te pido que ... , de lo contrario ..." ¿Cómo se ve ahora?

La distinción entre un fenómeno abstracto y uno concreto no solo nos permite clasificar nuestros pensamientos de manera ordenada. También nos permitirá ser asertivos al momento de comunicar nuestro punto de vista. Con asertividad me refiero a la posibilidad de exponer una idea de manera que el otro la interprete en forma clara y sin vueltas.
Esta es una habilidad que se desarrolla con entrenamiento. Es un ejercicio diario el poder clarificar mis ideas para expresarlas de forma directa teniendo en cuenta lo que quiero comunicar y lo que quiero que el otro interprete.


En síntesis.

Puedo distinguir en mi "realidad" dos aspectos confusamente parecidos pero conceptualmente diferentes: la OPINIÓN, y la DESCRIPCIÓN. Ambas hacen referencia a dos aspectos muy distintos. El primero, está relacionado con quien opina (el observador), mientras que el segundo, con el terreno de los HECHOS (lo observado)

La confusión de ambos aspectos solo produce mareos discursivos.
El impacto que esto produce en nuestras relaciones nos lleva a ver las cosas en términos de verdades absolutas.
Dependiendo de nuestra autoestima del día, creeremos que la verdad estará únicamente de nuestro lado o del lado de mi oponente, que muchas veces suele ser la persona que mas nos quiere (pareja, familia, amigos) o la que mas necesitamos (nuestro jefe, un cliente, etc)


El recurso

Desarrollar una buena asertividad, nos permitirá expresar nuestro punto -distinguiendo nuestra opinión de aquello que describimos- para que la otra persona perciba claramente y sin rodeos nuestra intención.


Hasta la próxima



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(*) Ariel Goldvarg (coach@mvprensa.com.ar) es Coach ontológico certificado y locutor nacional.
Participó en MV Prensa desde abril de 2004 hasta junio de 2005



Imagen:
El pintor ruso Wassily Kandinsky es considerado el padre del expresionismo abstracto, tanto teórico como artístico

http://www.castellots.com/

© MV Prensa / Junio de 2004


 
 
 
 
 
 
 


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