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En
la entrega anterior presentamos un breve resumen acerca
del Coaching Ontológico. En esta oportunidad veremos
qué significa el término y cuáles son sus principios.
El término "Coaching" proviene del ámbito de los deportes.
El Coach es un entrenador que observa el desempeño de
un deportista y desde allí presenta sus observaciones
para asistirlo en el mejoramiento de su efectividad.
Por otra parte la "Ontología" es el ESTUDIO del SER.
Si bien su origen data de la antigua Grecia (previa
a la llegada de Sócrates)
su significado es el otorgado por el filósofo alemán
Martín Heidegger a mediados del siglo pasado. Hace referencia
a la interpretación genérica que todos compartimos como
seres humanos y que nos confiere una forma particular
de SER. Cuando decimos que algo es "ontológico" hablamos
de la forma en que interpretamos aquello como seres
humanos. Entonces un coach ontológico es una persona
con habilidades para observar y reconocer aquellos aspectos
relativos a la forma particular de SER de una persona
o equipo. A partir de allí, el coach entrena y ofrece
recursos para el desarrollo de aquellas áreas que se
requieran.
Principios del Coaching Ontológico
Para exponer los principios del Coaching ontológico
recurriré al trabajo realizado por el Dr. Rafael Echeverría
en su libro Ontología del Lenguaje (Granica). Allí presenta
una clasificación muy clara y precisa (a mi entender)
de sus principios rectores.
"...no sabemos cómo las cosas son, solo sabemos
como las vemos o interpretamos. Vivimos en mundos interpretativos..."
Esto significa que nuestros sentidos no nos aportan
una información fehaciente de lo que hay "allá afuera".
Además, cada uno de nosotros observa una misma situación
de manera diferente de acuerdo con los "lentes" con
los que miramos. Esto no es nuevo. La "realidad" es
presentada como una función de cómo nosotros somos.
Esto es, lo que vemos tiene mas que ver con cómo nosotros
somos (o miramos) que con cómo las cosas son. Desde
allí accionamos conforme con aquello que consideramos
posible o no.
"...No solamente actuamos de acuerdo a como somos,
también somos de acuerdo a como actuamos, la acción
genera ser..."
Nuestras acciones no solo revelan como somos, sino que
también permiten transformarnos, ser diferentes. Por
ejemplo, si yo SOY ignorante y mi hacer es función de
mi ignorancia, entonces nunca voy a poder ser sabio,
dado que SOY ignorante. Ahora bien, si empiezo a aprender
cosas nuevas (desde el HACER), mi SER de ignorante se
va a ver modificado. Por eso decimos que el ser no es
algo fijo e inmutable, que no cambia, sino que es un
espacio abierto al diseño. Desde mi hacer puedo (también)
diseñar y modificar mi ser.
Si bien los principios presentados hasta aquí no presentan
mayor dificultad (¿?), su aplicación en la vida cotidiana
sí. Estas ideas muestran un gran desafío a nuestra forma
tradicional de entender y observar las cosas, ya que
nuestro devenir cultural cuestiona estos conceptos de
una manera que nos resulta imperceptible y que muchas
veces nos cuesta reconocer. Por lo tanto quiero invitar
a los lectores a participar de este espacio de una manera
"abierta" y "desafiante" para extraer el mayor provecho
de lo presentado. También los invito a expresar las
dudas e inquietudes que surjan como resultado de su
participación.
En próximas entregas fundamentaremos y profundizaremos
uno a uno los temas aquí presentados, así como las ideas
que nutren al Coaching Ontológico.
Muchas Gracias.
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(*) Ariel Goldvarg (coach@mvprensa.com.ar) es
Coach ontológico certificado y locutor nacional.
Participó en MV Prensa desde abril de 2004 hasta junio
de 2005
Imagen:
http://www.peakexperiencescoaching.com/
© MV Prensa / Mayo de 2004
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