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Al
nacer el rock and roll fue catalogado por muchos como
una música de origen satánico.
Para
los simpatizantes de la teoría que vincula al
rock con el diablo hay una novedad que posiblemente
los alegre: no son pocas las semejanzas entre ese género
musical y el amo del mal.
En
la masacre de Carmen de Patagones ocurrida el 28 de
septiembre de 2004, Junior, el menor de edad devenido
en serial
killer, estaba vestido con una remera del cantante Marylin
Manson cuando acabó con la vida de tres personas.
Fueron varios los vecinos y opinadores televisivos que
encontraron relación entre los asesinatos y el
gusto de Junior por el rockstar. Vale recordar que Marilyn
Manson honra con su apellido artístico a Charles
Manson, conocido asesino y asiduo practicante de ritos
satánicos.
En
una encuesta de noviembre del año pasado en la
edición nacional de la revista Rolling Stone,
ante la pregunta sobre cuánto creía el
lector que había influenciado Manson en el joven
asesino, la mayoría sostuvo que "en nada".
De los 2474 encuestados, el 78,82 por ciento de los
votos no adjudicó relación entre el músico
y Junior; y pese a que la opción "mucho"
salió última, obtuvo 193 votos, es decir
un 7,79 por ciento. Demasiado.
Marylin
ya había sido señalado como el gran inspirador
en la masacre ocurrida en la secundaria Columbine, de
la localidad estadounidense de Colorado, cuando el 20
de abril de 1999 dos estudiantes, uno de 17 y otro de
18 años, usaron armas de fuego y explosivos para
matar a 12 compañeros y a un profesor. Acto seguido,
los jóvenes se suicidaron. A raíz de la
matanza, el director Michael Moore realizó el
brillante documental Bowling for Columbine.
En
el plano nacional, la hiper popular banda -ahora desmembrada-,
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, en el disco
El último bondi a Finisterre (1998), presentó
el tema Pogo, apodo que le toco en gracia a Jhon Wayne
Gacy, un payaso nacido en la ciudad estadounidense de
Chicago en 1942. Gacy obtuvo sus 15 minutos de fama
por convertirse en el mayor asesino serial de la historia
con 33 crímenes probados. Por los homicidios
cometidos entre 1972 y 1978 fue condenado a 21 cadenas
perpetuas y 12 penas de muerte, y ejecutado en 1994.
Attaque
77 le dedicó en su último disco Antihumano
(2004), un tema al odontólogo José Luis
Barreda, quien mató el 15 de noviembre de 1992
a su esposa, a sus dos hijas y a su suegra, disparándoles
con una escopeta.
Más
recientemente, el 8 de diciembre último, durante
un recital de la banda metalera Damageplan en un club
de Ohio, el guitarrista Darrel Abbott y ex integrante
de la legendaria banda Pantera, fue asesinado junto
a otras tres personas, cuando Nathan Gale, un ex marine
de 25 años, subió al escenario y disparó
a mansalva.
También
un 8 de diciembre, pero 24 años antes, otro loco
le quitó la vida a John Lennon.
Está
claro que el mundo se ha convertido en un lugar donde
la paz es cada vez más esporádica y donde
la violencia estalla a cada rato y en todos lados. El
rock and roll, fabricando el legado de un presente turbulento
y todavía sangrando la herida que provocó
el 30 de diciembre la tragedia de Cromañón,
sólo tiene dos caminos para recorrer: el del
canto y el del llanto.
Barreda´s way
Attaque 77
Usted
que analiza mi vida
Y que opina lo que hubiera hecho en mi lugar
Tal vez tuve otra alternativa,
Hasta pude evitar éste final y escapar
Pero decidí esperar y aguantar.
Tuve
una esposa y dos hijas
Y mi suegra basureándome de aquí para
allá,
Siempre me decían "conchita"
Me trataban como mierda sin razón en mi hogar
Pero
un día me cansé de esperar
Ya no quería seguir volviéndome insano.
Se burlaron de mí y ahí nomás les
disparé
Si volviera a nacer lo habría intentado otra
vez.
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(*) Alejandro Cannizzaro (acannizzaro@mvprensa.com.ar)
es periodista.
Participó en MV Prensa desde abril de 2004 hasta agosto
de 2006
Fuente:
http://www.letrascanciones.org/
Imagen:
http://www.efendi.lt/
©
MV Prensa / Marzo de 2005
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