ENTREVISTA |
Bertani, el señor normal
Por Malena Golstein*



Señora, Ernesto Bertani es ese señor tan conocido por los materiales raros sobre los que trabaja, ese que pinta sobre la tela con la que usted se haría un lindo solero para el verano o sobre el casimir del ambo de su marido. Es el de la barba prolijamente cortada, el que se pone colorado cuando lo felicitan, el de los anteojos grandes con marco rojo, el taciturno, el pintor. También es el padre de familia, el que una vez estudió arquitectura y el que tira abajo el mito de la bohemia del artista plástico. Este señor tiene una rutina, igual que usted. Se levanta tempranito, lleva a sus hijos a la escuela (al mayor ya no porque le da calor), escucha la radio mientras trabaja y también duerme la siesta.

Las obras de Bertani se distinguen del resto por sus soportes no convencionales, sus gordas sexies y sus besos apasionados. Cuenta que llegó a trabajar sobre género casi por accidente, que venía pintando hombres de traje y que cuando se quedó sin lienzo para los bastidores y sin dinero para reponerlos decidió probar con el casimir de un traje viejo. Lo engrampó al bastidor y probó: "Me interesó porque le daba un toque mágico pero sin sacar la realidad. Probé con varios materiales, pero el óleo en esa tela quedaba muy rústico. Así llegué al acrílico y al aerógrafo".

Dice que es un realista obsesivo, que el arte es, más allá de lo estético y lo plástico, comunicación.

-¿Qué comunican sus obras?
-Depende de la época. Cuando empecé, en los 70, mis cuadros mostraban la violencia que había en todos lados. Siempre intenté reflejar Buenos Aires, esta ciudad de culturas mezcladas. La serie de los hombres de traje muestra el microcentro porteño estresante, alienante. La esquizofrenia de la vida moderna que va del amor a la violencia sin escalas.

-¿Y la serie de las corbatas?
-Las corbatas son un símbolo fálico y de status. Surgieron de una foto de Lastiri, el ex presidente argentino, que la revista GENTE había publicado junto a una entrevista. Se lo veía mostrando su gran colección de corbatas en un vestidor imponente. Guardé esa foto durante muchos años, hasta que en plena década menemista, cuando el show off era regla en la Argentina, la refloté y empecé a trabajar en eso. Corbatas enroscadas, de diversos colores, representaban a los ostentosos políticos. Lo mismo que las tetas redonditas: las siliconas, la eterna juventud, las mujeres como objeto erótico, fragmentadas, tal como las muestran las publicidades.

-En la mayoría de sus obras no hay rostros. ¿Por qué?
-La vestimenta dice mucho. El no incluir rostros permite despersonalizar al personaje. De esa manera cualquiera puede identificarse.

Casi como la señora de los almuerzos, Bertani se propone año tras año dejar de trabajar sobre género, su sello característico en el mercado. Pero siempre vuelve, siempre encuentra nuevos géneros que lo tientan. La tentación del primer amor.

 



CURRICULUM VITAE

Ernesto Bertani nació el 3 de febrero de 1949 en Buenos Aires. Estudió arquitectura, escultura y pintura. Sus maestros fueron Leonardo Rodríguez y Víctor Chab.

Vive junto a su familia en Parque Leloir. Trabaja desde la mañana, bien temprano según sus palabras, mientras escucha la radio. Su cable a tierra es el paraíso que divisa desde la ventana de su atelier. Toma mate y se encarga de llevar y traer hijos de la escuela. Dice que ahora un poco menos porque ya están grandes.

Su última muestra, Colección Primavera - Verano, se expuso durante los meses de septiembre y octubre de 2004 en la Galería Zurbarán.

También estuvo presente con su trabajo en la escenografía del
Buenos Aires Fashion Week 2004.

Sus obras ilustraron tapas de libros de Jorge Lanata y Gustavo Benzecry Sabán, entre otros.





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(*) Malena Golstein (malencka@yahoo.com) es periodista.
Participó en MV Prensa desde abril de 2004 hasta mayo de 2005






Imagen:
http://www.zurbarangaleria.com.ar/

© MV Prensa / Mayo de 2005


 
 
 
 
 
 
 


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