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John
Holloway(1) propuso cambiar el mundo sin tomar el poder
y desde entonces ha concentrado tantas críticas
y adhesiones que lo convirtieron en un foco de discusión
de los nuevos movimientos sociales. Durante el Foro
Social Mundial participó de un debate público
cada una de las tres jornadas. Compartió espacios
de diálogo con Michael Hardt (el autor de Imperio
junto a Tony Negri), con Ana Esther Ceceña y
con movimientos de trabajadores desocupados de la Argentina.
En la última reunión Holloway presentó
el taller y, luego de unas pocas palabras, bajó
de la tarima y se sentó a un costado a escuchar
a los integrantes de diferentes movimientos sociales
que compartieron con todos los presentes sus experiencias.
Quedaba claro así que tanto para él como
para quienes escuchaban atentos los testimonios -traducidos
al inglés, español y portugués-
son los movimientos los únicos que tienen
algo
novedoso para decir.
En
su primera aparición, Holloway quiso dejar otras
cosas en claro. "No a la injusticia, no al capitalismo,
no a la guerra, no al neoliberalismo. Estos No básicos
son lo que tenemos en común, la fuente de nuestro
poder. La clave de nuestras alianzas es el NO."
Ese NO es, según Holloway, el punto de partida,
un acuerdo básico común y, a su vez, un
motor para poder avanzar. "Sería excelente
que toda la gente del mundo dijera al mismo tiempo el
mismo NO. Pero en realidad tenemos millones de personas
diciendo NO, pero cada uno a su manera. Podemos entonces
pensar a esos NO como grietas. El camino a la revolución
sería multiplicar esas grietas. A partir de eso
podríamos cambiar la pregunta por la revolución.
No al capitalismo no significa destruir al capitalismo
sino dejar de crearlo. Esto cambia la perspectiva del
tiempo porque ya no se trata de esperar el día
en que llegue la revolución sino de crearla ahora".
Ya
en el segundo encuentro se dedicó a exponer su
visión del zapatismo. "Las Juntas del Buen
Gobierno son otra forma de relación social. No
es tomar el poder, sino construir contrapoder. Es un
proceso constante de experimentación", puntualizó.
Las Juntas representan para Holloway la tercera etapa
de un proceso que comenzó con la irrupción
pública de un ejército -el EZLN- que se
transformó a sí mismo a partir de la relación
con las comunidades. Vale aquí recordar la paradoja
que el más interesante movimiento social latinoamericano
está imposibilitado de dar su propia versión
sobre sus prácticas, ya que en su carta de principios
del Foro Social Mundial excluyó explícitamente
a las "organizaciones militares".
"Nuestra
lucha está en la cotidaneidad, en sostener cada
día un nuevo pensamiento -explicó Neka
Jara del MTD de Solano- Cuando la confrontación
con el poder no es el centro de la lucha, necesariamente
tenemos que pensar en otras formas de auto-organización.
No pensamos en la policía para defendernos sino
en nuestra propia forma de autodefensa, resolver el
cuidado de nosotros mismos y de nuestra comunidad",
dijo a manera de ejemplo.
El
domingo, en una carpa convertida en un sauna colectivo
bajo el sol implacable de Porto Alegre, más de
400 participantes recibieron un papel con seis preguntas
preparadas por Holloway. Estas eran:
1- ¿Cómo nosotros resistimos y vivimos?
2- ¿Cómo nos defendemos a nosotros mismos
contra la opresión?
3- ¿Cómo podemos desarrollar relaciones
sociales alternativas?
4- ¿Cúal es nuestra relación con
la lucha contra el capitalismo centrada
en el Estado?
5- ¿Cómo podemos multiplicar y expandir
las grietas?
6- ¿Qué otras cuestiones deberíamos
estar discutiendo?
La
propuesta era escuchar los testimonios que representaban
las diferentes luchas que en diferentes lugares del
mundo se estaban llevando a cabo y, luego, reunirse
en grupos para debatir los interrogantes planteados.
Desfilaron entonces las voces de una militante sudafricana
contra las privatizaciones, un campesino asiático,
un trabajador de una fábrica recuperada en la
Argentina (Cándido, de Chilavert), dos trabajadores
desocupados (del MTD de Solano y del MTD Maximiliano
Kosteki de Guernica) y Sebastián, del Colectivo
Situaciones, entre otros expositores que a partir de
sus prácticas están en la búsqueda
de respuestas provisorias y nuevas preguntas.
El
taller debatió durante una larga hora, tras la
cual expusieron los principales puntos del intercambio.
Al finalizar, empapado por el sudor y sonriente por
lo intenso del encuentro, Holloway conversó con
lavaca. Estos fueron algunos de sus conceptos:
"Podríamos empezar por lo obvio: nuestros
NO contienen muchos sí y el Foro está
lleno de estos NO y estos sí. En ese sentido
es un estímulo para encontrarse. Ahora dejemos
el Foro y vayamos a otra cosa. Una de las críticas
más fuertes que recibí por mi libro es,
justamente, sobre esta cuestión de la negatividad.
Es una crítica que viene de los Estados céntricos
pero, también, de gente autonomista. Entiendo
la crítica, pero no lo comparto totalmente. Acabo
de escribir un epílogo para la nueva edición
en inglés del libro que es una discusión
de la discusión. Ese es uno de los puntos centrales.
Y lo que trato de desarrollar es la idea de que todos
estos no tienen un argumento en común y es el
impulso hacia la autodeterminación. Y cómo
entenderlo. Es mi intento por desarrollar no solo un
argumento, sino de darle más contenido, supongo.
Desde mi punto de vista este impulso hacia la autodeterminación
es una forma de mover en contra y más allá,
como un movimiento constante que va en contra del capitalismo
y más allá, en contra del Estado y más
allá, en contra de la representación y
más allá, en contra del trabajo enajenado
y más allá. La crítica o la pregunta
más importante que ha surgido en todos los debates
alrededor del libro es: muy bien, estamos de acuerdo,
¿qué hacemos ahora? Me parece que esta
es una pregunta muy importante que hay que pensar: ¿qué
hacemos ahora? Esta es mi preocupación de hoy,
pensar hacia delante. Al mismo tiempo -y ahora mismo
cuando regrese voy a escribir una respuesta a este debate-
está la cuestión del No. Creo que es importante
mantener la base del NO como punto de partida. Es muy
importante pensar en términos de una teoría
y gramática negativa, porque si uno empieza a
tomar partido por la afirmación, aún cuando
diga que es una afirmación alternativa, es muy
fácil caer en toda la lógica del pensamiento
burgués. Porque si empiezan con la afirmación
vas a terminar buscando respuestas en la sociología
burguesa, por ejemplo. Si empieza por la negación,
en cambio, no necesariamente terminar allí. Creo
que si planteas el problema en términos positivos
vas a encontrar que la teoría sociológica
burguesa está planteándose no los mismos
problemas, pero sí problemas semejantes en términos
positivos. Lo que quiero desarrollar es una teoría
negativa porque te permite ubicarte en un terreno distinto,
donde no hay punto de encuentro con la sociología
burguesa. Creo que ese es mi punto de diferencia con
Hardt y Negri, por ejemplo, porque ellos se ubican en
un terreno positivo. Estoy de acuerdo con mucho de lo
que dicen, pero también me parece que este planteamiento
positivo los conduce, los lleva en direcciones, para
mi, bastante sospechosas, porque están buscando
respuestas en un marco teórico positivo. Y para
mi eso tiene muchos peligros. En este contexto es que
me he puesto a pensar que tengo que explicar aunque
sea brevemente porque la negatividad es importante.
Y en ese sentido me parece más importante para
mí en este momento leer a Adorno que a cualquier
otro teórico, porque es una fuente de inspiración
no solo teórica, porque esto a la larga tiene
implicancias en la práctica.
LAVACA
-Usted plantea el tema del NO y más allá
¿cuánto ve que respecto a ese más
allá se ha avanzado?
HOLLOWAY-Hay mucho al respecto. Por ejemplo hoy hemos
oído una pregunta acerca de qué se puede
hacer en una fábrica recuperada, qué se
puede hacer dentro de una escuela comunitaria, que es
lo que puede hacer un MTD o un centro social. Creo que
es muy, muy importante pensar estos problemas en términos
de un movimiento más allá, en términos
de una dinámica. Si planteás, por ejemplo,
el tema de la fábrica recuperada en términos
del mercado y de estrategias para relacionarse con él,
nunca vas a poder salir del problema. Pero si ves el
problema de la fábrica recuperada en el contexto,
como parte de un movimiento donde hay otros, donde hay
gente insumisa, entonces puedes empezar a formular ideas,
salidas. Para mi es cuestión de incorporar este
más allá al pensamiento cotidiano. Obviamente,
esto de incorporar el concepto de impulso vital es un
concepto positivo. Pero yo no lo veo exactamente así.
Lo veo como un impulso de resistencia. Tenemos ese impulso
vital porque nos están negando la vida. Es el
capitalismo que nos niega, me dicen, y en torno a esa
negación nos afirmamos. Es cierto, digo, pero
si uno lo piensa a partir de la experiencia que tenemos
todo comienza cuando decimos No a ese capitalismo que
nos niega. Y se trata de tomar ese punto de partida
negativo para ir más allá.
Una cosa que me pasó leyendo a Adorno hace un
par de semanas. El dice que es un error pensar que la
negación de la negación es una afirmación.
No es una cuestión matemática. Hay que
entender la negación de la negación como
algo negativo, más fuerte que la negación
original. A partir de esa fuerza nace un impulso que
va más allá de todo lo que nos niega la
posibilidad de autodeterminarnos. Luego, la semana pasada,
leí Multitud, de Hardt y Negri y me llamó
mucho la atención de que la preocupación
principal de ellos es la democracia y me interesaba
saber si lo que ellos estaban planteando al hablar de
democracia es lo que yo llamo impulso hacia la autodeterminación.
Lo pude confrontar aquí, en el Foro con Hardt,
y mi respuesta ahora es que sí y no. Si en cuanto
hay cosas muy interesante que dicen sobre la democracia,
pero mantienen un concepto finalmente estático
y para mi es muy importante verlo como movimiento, como
impulso hacia.
LAVACA
-Este sería un ejemplo de lo que llamo teoría
positiva ¿por qué la considera peligrosa?
HOLLOWAY -Por un lado, por su rechazo a la dialéctica,
aunque eso no sería importante. Pero lo que estoy
pensando, sin tenerlo aún muy claro, es que en
algún sentido tenemos que llegar a lo invisible,
inaudible, que está dentro de la gente. Y para
eso necesitamos escuchar gritos silenciosos, para eso
necesitamos categorías negativas. Porque las
categorías afirmativas me parecen que están
construidas sobre la base de lo visible y audible. Pero
no lo tengo aún muy claro.
LAVACA
-En su último libro editado en la Argentina hay
un prólogo titulado Kirchner, Lula y Chávez.
¿Cómo los ve hoy?
HOLLOWAY -Kirchner, Lula, Tabaré: esos son casos
claros. Lo difícil es Chávez.
LAVACA-¿Claros
en que sentido?
HOLLOWAY -Que no son muy interesantes. Obviamente están
tratando de contener las resistencias, son muy claramente
gobiernos burgueses. El caso mucho más difícil
es Venezuela y Chávez, porque la relación
entre los movimientos sociales y el gobierno es una
relación más complicada.
(1) Economista marxista escocés.
Es uno de los intelectuales vinculados al movimiento
zapatista mexicano. Además, es uno de los grandes
teóricos del Estado y un estudioso de la naturaleza
de los movimientos del capital. En ese carácter,
participó intensamente del debate marxista europeo
de las últimas décadas. Integró
durante años la revista Capital and Class y publicó
junto a Sol Picciotto un célebre estudio del
debate alemán sobre el carácter capitalista
del Estado durante la década del 70. Este decisivo
debate -conocido como "de la derivación
del Estado" con respecto al capital- es de hecho
uno de los más importantes antecedentes de la
discusión política radical actual y a
la vez fue en su momento un paso posterior en el pensamiento
marxista de la política, del famoso debate entre
el inglés Ralph Miliband y el greco-francés,
discípulo del filósofo Louis Althusser,
Nikos Poulantzas.
Actualmente es docente universitario del Departamento
de Ciencias Políticas de la Universidad de Puebla
(vive hace años allí), en México,
y de la Universidad de Edimburgo, en Escocia. Asimismo
es miembro del colectivo editor de la revista Chiapas
y autor de numerosos artículos en español
publicados en las revistas Ainda, Cuadernos del Sur
y Doxa. Una excelente compilación de sus artículos
puede hallarse en Marxismo, Estado y capital. La crisis
como expresión del trabajo (Buenos Aires, 1994)
Cómo cambiar el mundo sin tomar el poder es el
título de su próximo libro inspirado en
la emergencia del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional.
Su cuarta visita a la Argentina fue breve pero muy intensa:
participó de la presentación del libro
Contrapoder. Una introducción (editado por el
Colectivo Situaciones), en el cual discute con el intelectual
italiano Toni Negri. Dio una conferencia en el Centro
Cultural Ricardo Rojas, invitado por el Ciclo Básico
Común por el 180 aniversario de la Universidad
de Buenos Aires y participó en el IV Encuentro
por un Nuevo Pensamiento de la CTA, compartiendo la
mesa y polemizando con el politólogo argentino
Atilio Borón, con quien mantiene un debate sobre
el zapatismo y las perspectivas de la izquierda actual.
(Fuente: http://www.espaimarx.org/)
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(*) LaVaca (http://www.lavaca.org/) es un medio
de comunicación social creado a fines de 2001 y dirigido
por Claudia Acuña, Sergio Ciancaglini y Diego Rosemberg.
LaVaca no sólo informa sobre las experiencias sociales,
sino que también elige acompañar el largo y rico proceso
de construcción de alternativas.
Fuente:
LaVaca, 08.02.05
http://www.lavaca.org/
Imagen:
http://resistir.info/
© MV Prensa / Febrero de 2005
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