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"Leer
y releer aquellos libros que te hablan y comprometerte
con algún autor, época o aspecto" le recomendó Jorge
Luis Borges a Nante cuando, a los 15 años, le preguntó
en una entrevista en inglés para el periódico escolar
qué recomendaba a los nóveles escritores. Años después,
el filósofo, narrador, poeta, guionista y profesor,
padre de dos hijos y del Centro para la Vocación Humana
agregó a la frase de Borges: "Un libro te lleva a otro,
cuando es el momento. Hay también como una vocación
en las lecturas".
-¿Qué es Vocación Humana?
-Mi formación académica es filosófica. Estudié filosofía,
psicología, y me interesó mucho también el oriente.
Soy profesor en la Universidad del Salvador, en
la Facultad de Filosofía y en la Escuela de Estudios
Orientales desde hace muchos años. Siempre me pareció
importante la formación intelectual y académica, pero
también tratar de replantear el sentido de lo que es
la filosofía y lo que fue para muchos: sabiduría. Una
cosa tan simple de decir y tan difícil de vivir, para
lo cual no existen títulos. Porque no hay quien pueda
habilitar a otra persona con un diploma que diga "este
es sabio". Según ya sugería la tradición pitagórica,
lo importante en la filosofía es el compromiso. La filosofía,
en su origen, era un acto de humildad, porque para el
filósofo sabio es Dios, y lo que el hombre hacía era,
a lo sumo, tratar de amar a la sabiduría. Por esto me
acerqué a la filosofía. La historia de la filosofía
muestra esa disociación entre pensar bien, y con rigor,
y vivir bien, que es lo que más nos importa. ¿Qué nos
importa toda la ciencia si finalmente somos infelices?,
o ¿acaso se necesita de la ciencia moderna para ser
sabio? En la antigüedad había quien lo era aunque, desde
luego, no todo el mundo. No se trata de idealizar un
pasado, sino de recuperar los valores y los altos principios
que fundaron, entre otras, la cultura occidental. Como
siempre me interesó todo este enfoque del pasado, y
si bien yo seguí dando clases en la universidad, paralelamente
tengo otros grupos de estudio con gente que no necesariamente
tiene interés en formarse profesionalmente. Estas personas
muchas veces son más libres: lo que les interesa lo
buscan porque el peso está puesto en ellos y no en hacer
una carrera. Lo que no quita que pueda haber una persona
que tenga las dos cosas, por supuesto. Aparece un costado
más vivencial, más vinculado a una búsqueda interior
y a un compromiso con el mundo. Todo esto que hace años
venía haciendo y movido por razones de mi vocación personal,
me hicieron pensar que debía preparar una formación
que tratara de integrar de manera más sistemática esto,
sin que sea una propuesta doctrinaria. No es que pienso
que esté mal seguir una doctrina, pero considero que
esa no es mi misión pedagógica. Lo que busco es dar,
modestamente, algunos elementos teóricos y prácticos
para que las personas puedan hacer un proceso de descubrimiento
y desarrollo de lo que denominé "Vocación Humana". Es
un término que otros autores han utilizado, y que para
este caso me pareció simple, aclaratorio, suficientemente
profundo y hasta riguroso.
-¿Por qué Vocación Humana?
-Vocación es un llamado. Pero, a diferencia de una vocación
profesional, el presupuesto de la Vocación Humana es
que todos nosotros tenemos la vocación de ser más nosotros
mismos, o nuestro "sí-mismo", que uno puede entenderlo
de muchas maneras. He tratado de que este concepto tenga
cierto rigor y a la vez flexibilidad. Vos, Tomás, yo,
Bernardo, cada uno somos hombres, humanos, y en un sentido
somos todos iguales. Pero todos tenemos algo singular.
Cada uno nació en un lugar, con un cuerpo, en una determinada
circunstancia, con una particular cosmovisión en una
particular historia. Somos como una perspectiva del
universo. Muy débil, generalmente, pero lo somos. Entonces
se trata de que la persona tenga elementos para ahondar
en sus propias potencialidades, y en su propia vocación.
Porque, justamente, el presupuesto es ese. "El carácter
es para el hombre su destino", dice un fragmento de
Heráclito, que en griego se escribe con tres palabras:
ethos anthrópoi daímon. ¿Qué significa esto?
Parece dar la idea de que nosotros tenemos una marca
("ethos", término que no es el mismo de "ética"), un
sello, una forma arquetípica, peculiar, que nos constituye.
La palabra daimon que utilizó Heráclito se la
tradujo como destino, lo que torna a la idea
un tanto determinista; pero en realidad es un concepto
más sutil que puede significar un principio exterior
al hombre, pero que lo guía, o el principio superior
interno del hombre, que también lo guía. Para el caso
práctico es lo mismo. Entonces "El carácter es para
el hombre su daímon" es este sello profundo que
tengo, el que me guía pero no me determina. Es mi espíritu
o, acaso, el "espíritu". Daímon a veces tiene
el sentido de espíritu. (Esto permite aproximarse a
la traducción aparentemente tan distinta que de este
fragmento da Heidegger: "El hombre mora, en cuanto hombre,
en la proximidad de lo divino") Ante la vocación como
llamado surge la gran cuestión: ¿quién me llama? Hay
dos respuestas que no se contradicen, sino que se complementan.
Una puede decir que el llamado es la parte más profunda
de uno mismo; la otra que es el Ser trascendente, el
Absoluto, Dios. Las dos cosas se conectan, más allá
de que, según el enfoque filosófico, pueda haber variaciones
importantes. De todas formas lo que me interesa remarcar
en el aspecto concreto antropológico es que hay una
dimensión humana que me conecta y permite justamente
desarrollar mi ser. Lo que yo digo no tiene ninguna
originalidad. Trato que sea "originario" aunque tendrá
mi enfoque o peculiaridad. Con las montañas que hay
de sabiduría antigua oriental y occidental, ¿qué voy
a agregar yo? A lo sumo este enfoque permite -como otros-
una articulación con la ciencia moderna pero no con
el cientificismo al que critico. La Vocación Humana
apunta a tratar de proporcionar elementos teóricos y
prácticos para que cada uno se conecte con su propia
vocación. Es esta voz, este daímon, el que nos
guía constantemente para que desarrollemos nuestra mejor
potencialidad a cada paso, de manera tal que no hay
edad para empezar porque uno puede incluso reencontrarse
con su vocación en el lecho de muerte. Aclaro algo:
esta formación que hago no pretende ser ni la panacea
ni la propuesta única, es simplemente una forma, de
las tantas que existen, de ayudar a ese proceso que
excede cualquier curso o formación.
-¿Cómo es la formación?
-Esta formación la comencé el año pasado. Está pensada
para ser dada en cuatro años y cada año tiene una unidad
bien diferenciada. Procuro que las partes teóricas y
prácticas se entrelacen. Hay meditación, ejercicios
de reflexión, un material de fichas -hechas por mí y
con adjuntos de otros autores- que sirven a los integrantes
como referencia, una tutoría que se va dando según las
necesidades y aparte de las cuatro horas semanales del
curso, entre otras varias actividades. Todo esto busca
contribuir con la vocación humana, que es vocación integral
y eminentemente espiritual; respetando el libre albedrío
y la integridad personal, cultural, política, étnica,
religiosa y de género. El propósito es que cada uno
descubra y cultive su propia vocación, su puesto en
el cosmos, en la sociedad y la modalidad propia de su
sentido de trascendencia, bajo el supuesto de que el
desarrollo de la propia vocación supone, a la vez, una
contribución al prójimo.
-Para más adelante, ¿qué le gustaría hacer?
-Pese a que me acogen muy bien y trabajo cómodo en las
dos sedes (Belgrano y San Isidro), me encantaría llegar
a tener un lugar estable en el que habría un "living
abierto" donde la gente se pueda encontrar a charlar
en torno a estas afinidades, al margen de la formación
propiamente dicha que les de el Centro. Me gustaría
que en ese espacio se puedan cobijar y sentir entre
amigos, o afines, que buscan lo Mismo de múltiples modos,
sin que haga falta que esté yo.
Informes e Inscripciones:
- "El Pino", Sucre 1717, Lomas de San Isidro. Tel. 11
4719 5787
Preguntar por Alicia Basaldúa. E-mail: alicebasaldua@fibertel.com.ar
- Mendoza 2810, Belgrano. Tel. 11 4786 8552
Preguntar por Paula Savon. E-mail: dharma@cpacf.org.ar
Síntesis curricular
Bernardo Nante
Nacido en Buenos Aires en 1955, casado,
dos hijos.
Licenciado y Doctor en Filosofía.
Desempeño anterior:
-Secretario Académico de la Facultad de Filosofía de
la Universidad del Salvador.
-Profesor Titular de Historia del Pensamiento I, II,
III, IV en la Facultad de Estudios Orientales de la
Universidad Maimonides.
-Profesor Titular en las Maestrías de Pensamiento Clásico
y Teoría e Historia de las Religiones de la Academia
del Sur- Universidad CAECE.
-Coordinador del área de antropología y mitología en
el Proyecto sobre las Formaciones Simbólicas en los
Trastornos Mentales Graves a partir de la Psicología
Analítica en la Universidad J. F. Kennedy- Hospital
Borda.
Desempeño actual:
-Miembro del Comité Académico del Instituto Internacional
de Investigaciones Científicas de la Universidad del
Salvador, que fuera presidido por el Dr. Ilya Prigogine
y a cargo del área humanística del mismo.
-Asesor del Instituto Internacional para el Pensamiento
Complejo de la Universidad del Salvador, presidido por
el por el Dr. Edgar Morin.
-Profesor Titular de Antropología Filosófica y de Filosofía
de la Religión en la Facultad de Filosofía, Historia
y Letras de la Universidad del Salvador.
-Profesor Titular de Mitología General Comparada y del
Seminario sobre Antropología Filosófica Insistencial
y las concepciones orientales del hombre en la Escuela
de Estudios Orientales de la misma Universidad.
-Profesor Titular y Profesor Referente de Antropología
en la Facultad de Psicología de la misma Universidad.
-Codirector del Centro de Estudios Mitológicos de la
Academia del Sur.
-Miembro de la Asamblea del World Parliament of Religions,
con sede en Chicago, USA.
-Narrador, poeta, escritor cinematográfico.
-Miembro Titular de la Academia de Estudios Interdisciplinarios.
-Vicepresidente del Centro Argentino del P.E.N. Internacional.
-Director del Centro para la Vocación Humana.
Autor de numerosos trabajos sobre su especialidad, actualmente
está abocado a la corrección definitiva de su libro
Una nueva comprensión del hombre a partir de Jung. Esbozos
de una antigua antropología filosófica, a ser publicado
por la Editorial Biblos (Buenos Aires) y a la coedición,
corrección, anotación, traducción de textos clásicos
y elaboración de sendos Estudios Preliminares de la
nueva versión castellana de los volúmenes 12 y 13 de
las Obras Completas de C. G. Jung a ser publicadas por
la Editorial Trotta (Madrid)
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(*) Tomás Vela (tomasvela@mvprensa.com.ar) es
periodista y fotógrafo.
Fundó y dirige MV Prensa desde abril de 2004
Imagen:
Tomás Vela
© MV Prensa / Junio de 2004
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