|
Nombre:
Los desventurados
Género: drama
Autor: Francisco Defilippis Novoa Dirección: Luis Romero
Elenco: Rubén Stella, Millie Stegmann, Horacio Roca,
Osvaldo Bonet, Hugo Cosiansi, Alejandro Rattoni, y los
músicos Mario Núñez y Wilder Delucca.
Música original: Luis Paulo Campos.
Iluminación: Miguel Solowej.
Vestuario: Marcelo Valiente.
Escenografía: Patricio Sarmiento.
Asistente de dirección:
Mónica Quevedo.
Teatro Nacional Cervantes
(Avenida Corrientes 1155 - Capital Federal).
Funciones:
jueves y viernes a las 21., sábados a las 21:30 y los
domingos a las 20
Localidades: $10 pesos - jueves $5.
Los Desventurados fue escrita en 1922 por el entrerriano
Francisco Defilippis Novoa quien, al morir en 1930,
dejó escritas más de 30 obras entre las que se encuentran
He visto a Dios y María la tonta. La obra es una pieza
dramática del llamado "género chico criollo" de los
años '20 y su desarrollo refleja en el contexto el advenimiento
de la catastrófica crisis política y económica del '30,
que afectaría a la sociedad Argentina ocho años más
tarde.
Soledad, locura, miserias, engaños, vicios y traiciones
son desventuras de las que ninguno de los personajes
de esta obra se salva. La desilusión y la posterior
frustración de un hombre que vivía empeñado en trabajar
y ahorrar para su futuro, se desatan cuando descubre
que su esposa Adela lo engaña con su amigo Alberto,
por quien ponía las manos en el fuego. Todo lo sólido
que creía haber construido en su familia se desintegra
de golpe y su vida pasa a no valer nada. La búsqueda
de venganza comienza con el tiempo a ser cada vez más
latente, pero la imposibilidad de la autocrítica y la
ceguera del dolor harán que la verdad se cobre la culpa.
Es una historia pequeña en donde se presenta primero
a los personajes en una época en que la conquista material
frente a la crisis económica comienza a dejar de lado
las relaciones humanas. Luego, con el conflicto que
produce el engaño se translucirán en las conductas de
cada uno las miserias humanas que llevan consigo.
La sala Orestes Caviglia del Teatro Nacional Cervantes
es sin duda la ideal para el desarrollo de esta obra.
El hecho de que la platea sea circular al escenario
y esté a su mismo nivel, hace que el espectador sea
cautivado por las sensaciones de los personajes y se
compenetre con las excelentes actuaciones de cada uno
de ellos.
El trabajo de Osvaldo Bonet es impecable y las grandes
interpretaciones de los demás actores lo acompañan sin
desentonar. Rubén Stella y Millie Stegmann logran al
final una escena de fuerte conmoción enriquecida por
el alto grado dramático de sus personajes que hace que
la obra concluya digna de aplausos.
-----
(*) Silvina Morvillo (latermita@hotmail.com)
es periodista.
Participó en MV Prensa desde octubre de 2004 hasta marzo
de 2006.
Imagen:
http://www.alternativateatral.com/
© MV Prensa / Octubre de 2004
|