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Autoría:
José María Muscari
Actuan: Horacio Acosta, Guillermo Arengo, Carolina
Fal, Dolores Fernandez, Stella Galazzi, Pablo Kovacs,
Juliana Muras, Analía Nuñez, Mercedes
Scápola Morán, Martín Urbaneja,
Julieta Vallina
Diseño de vestuario: Cristian Morales
Diseño de escenografía: Cristian
Morales
Diseño de luces: Marcelo Alvarez
Realización escenográfica: Graffiti
Laif
Realización de vestuario: Carola Lista
Diapositivas:
Ariel Di Marco
Música original: Mauro Barbe
Asistencia de dirección: Mariela Asensio
Prensa: Flavia Salvatierra
Producción: Carlos Tkizian
Coreografía: Luis Biasotto
Dirección: José María Muscari
Teatro Regina Tsu: Av. Santa Fe 1235 / Viernes y sábados
a las 23.30 horas / Entradas, $10
Sed de venganza en el presente. Sed de venganza en el
pasado. La sensación de ira extrema no cambia
con el tiempo en esta versión de la tragedia
griega de Electra, escrita por Sófocles (autor
también de Antígona, Edipo Rey, Edipo
en Colono, Las Traquineas)
Aproximadamente 1.100 años antes de Cristo, Agamenón,
rey de Micenas, se había visto obligado a sacrificar
a su hija Ifigenia porque había ofendido a la
diosa Ártemis. Ante este hecho Clitemestra, madre
de Ifigenia y también de Electra, se sintió
terriblemente herida. Agamenón parte en expedición
hacia Troya y en su ausencia, su esposa encuentra un
amante (su cuñado Egisto) al que hace su cómplice
y juntos asesinan a Agamenón. Este hecho invade
la vida de Electra y se tiñe de una oscuridad
de dolor, crimen e injusticia que conducirán
a la necesidad de venganza.
En
esta versión de Electra del director Juan María
Muscardi se logra la traspolación de sensaciones
situando el texto en el siglo XXI. Estos deseos son
enmarcados en un clima de frivolidad y locura post-moderna
ambientada con vestimentas de cuero y música
electrónica que de vez en cuando aíslan
al espectador de la historia.
En
la puesta en escena de esta historia clásica
de Sófocles no sólo varia el tiempo, también
cambia la sensación común de un género
teatral. "Cuando se piensa en tragedia se imagina
algo denso, aburrido, largo, engorroso y poético.
Electra Shock es corta (dura una hora y cinco minutos)
y la historia está clarísima; la poesía
queda de lado y la obra se vuelve más concreta",
comenta su autor.
El
coro griego clásico de doce o quince personas
que el propio Sófocles innovó en la tragedia
griega se ve remplazado por un coro de seis actores,
que combinan sus acotaciones con otras intervenciones
de corte técnico, organizan las escenas y le
agregan algún que otro bocado de ironía
a la obra.
La
Electra de Carolina Fal, es sin duda lo mejor de la
obra. Los gestos de la protagonista son de una impecable
actuación que mantiene al público en constante
estado de shock. Clitemnestra (madre de Electra) es
otro de los personajes que se luce por la buena interpretación
cómica y ácida de Stella Galazzi.
Este
espectáculo fue en su estreno producido por la
Fundación Konex y ahora en este re-estreno ya
no cuenta con esa estructura. Por ello, una obra ideada
con determinadas necesidades de producción (luces,
sonido, estética, grafica) obligó a todos
sus integrantes, ahora unidos en formato de cooperativa
teatral, sin ningún apoyo estatal ni privado,
a invertir dinero de sus bolsillos para ponerla en escena,
intentando alargar la corta permanencia del mismo por
contratos pre-existentes en la sala de su estreno (Teatro
Lorange)
Sólo es cuestión de despojarse de la estructura
clásica de la tragedia griega
y lanzarse a probar si esta nueva aventura logra captar
su atención o por lo menos apoyar la movida de
sus integrantes, porque son actores y quieren actuar.
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(*) Silvina Morvillo (latermita@hotmail.com)
es periodista.
Participó en MV Prensa desde octubre de 2004 hasta marzo
de 2006.
Imagen:
http://www.alternativateatral.com/
©
MV Prensa / Junio de 2005
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