CINE | Estreno imperdible
Bourne, El ultimátum
Por Tomás Vela*



Título original: The Bourne Ultimatum
Género: Acción, Drama, Thriller
Procedencia: USA (2007)
Distribuidora: UIP
Dirección: Paul Greengrass
Guión: Tony Gilroy, Scott Z. Burns y George Nolfi; basado en un argumento de Tony Gilroy; sobre la novela de Robert Ludlum
Producción: Frank Marshall, Patrick Crowley y Paul L. Sandberg
Elenco: Matt Damon (Jason Bourne), Julia Stiles (Nicky Parsons), Joan Allen (Pamela Landy), David Strathairn (Noah Vosen), Paddy Considine (Simon Ross), Scott Glenn (Ezra Kramer), Edgar Ramírez (Paz), Albert Finney (Dr. Albert Hirsch)
Duración: 111 minutos
Calificación: Sólo apta para mayores de 13 años, con reservas


Luego de la muy buena Identidad Desconocida (2002) llegó la brillante La Supremacía de Bourne (2004), secuela que rompía sin complejos el estigma de que las segundas partes de grandes films nunca son demasiado buenas. Contentos con la tendencia o acordes a la implacable búsqueda del personaje principal de las sagas, los realizadores de la tercera pieza de la historia, Bourne, El ultimátum (2007), volvieron a superar a sus predecesoras con mayor calidad, tensión, cohesión y verosimilitud.

El director británico Paul Greengrass, también responsable de la Supremacía de Bourne, apostó a volcar el máximo de dramatismo y adrenalina posible en el cierre de la historia del agente Jason Bourne (Matt Damon) quien, luego de rebelarse al programa gubernamental Treadstone que hizo de sí un asesino tan implacable como autómata, decidió volver sobre sus pasos para desarticularlo y encontrar nada menos que su propia identidad.

El problema es que Treadstone era muy funcional a los objetivos mundiales de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), por lo que desmantelarlo nunca fue parte del plan del estado. Atentos, los muñecos del Departamento de Defensa derivaron todas las funciones que cumplía Treadstone al programa madre de operaciones secretas: Blackbriar. Desde allí el primer y más obvio de los objetivos era eliminar a Bourne, que no sólo sabía demasiado (pese a su amnesia), sino que además su sola vida era la amenaza más concreta a dicho programa.

El ultimátum, que completa la trilogía de la obra creada por el autor Robert Ludlum, ahonda asuntos bien sensibles como el terrorismo, los intereses políticos y económicos de las potencias y la forma en que estas los preservan; todo captado desde la genialidad de un Greengrass, que logró evitar caer en los típicos clichés del género, e interpretado a la perfección por un Damon artísticamente cada vez más maduro.

Pero también se destacaron David Strathairn (Noah Vosen, uno de los jefes principales de la CIA), quien deslumbró al mundo cinematográfico con su papel en la película Buenas noches y buena suerte (2005), dirigida por George Clooney; Julia Stiles (Nicky Parsons, ex compañera de Treadstone), con un papel más acorde a lo que podía dar el personaje; Joan Allen (Pamela Landy, la otra jefa de la CIA, pero con escrúpulos); Albert Finney (Dr. Albert Hirsch, el cerebro principal de los programas creadores de asesinos) y el muy convincente venezolano Edgar Ramírez (Paz, asesino de Blackbriar); además de una fotografía impecable y música acorde.

Bourne, El ultimátum no sólo cierra una magnífica historia. Quedan, además de las casi dos horas de la excelente película, muchas dudas, desconfianza e insatisfacción.

Hasta dónde una cantidad cada vez mayor de cámaras y vigilantes de la ciudadanía ayuda a evitar atentados.

Por qué es que hay que aceptar ser parte absolutamente pasiva y obediente de un sistema enfermo, o si no hacerse cargo de ser declarado enemigo (y, por ende, potencial terrorista)

Cuánto tiempo más llevará detener y luego revertir esta tendencia política y social mundial hacia la paranoia beligerante y el abuso de poder indiscriminado que siempre ejercen los poderosos sobre las masas.

No hay respuestas, o al menos Greengrass sabiamente no las explicita. Tal vez sea esa capacidad para dejar flotando en el ambiente de toda la trilogía la sensación de que algo no funciona lo que le dé al agente Bourne ese grado de verosimilitud del que otros, como por ejemplo el James Bond de Ian Fleming, carecen. O tal vez sólo se trate de enfoques antagónicos de una realidad mundial inevitable: el hombre mientras pueda se impondrá por sobre la mayor cantidad de otros hombres que así lo acepten o no sepan evitar. Pavada de mensaje.

 

 


+[INFO]:
-The Bourne Ultimatum, página oficial
http://www.thebourneultimatum.com/
-The Bourne Ultimatum, por IMDb
http://spanish.imdb.com/title/tt0440963/combined
-The Bourne Ultimatum, Trailer en YouTube
http://es.youtube.com/watch?v=on096o_l7x4
-Entrevista a Paul Greengrass, video (La Butaca)
http://ukpress.waytoblue.com/media/video/bourne_ultimatum_paul_greengrass_int_es_850k.mov

 


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(*) Tomás Vela (tomasvela@mvprensa.com.ar) es periodista y fotógrafo.
Fundó y dirige MV Prensa desde abril de 2004


Imagen:
http://impawards.com/

© MV Prensa / Septiembre de 2007

 


 
 
 
 
 
 
 


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