CINE
| Estreno imperdible Harry
Potter y la Orden del Fénix
Por
Mariano Cerdán*
Título
original: Harry Potter and
the Order of the Phoenix Género: Fantasía, Aventuras Procedencia: Reino Unido/USA (2007) Distribuidora: Warner Dirección: David Yates Guión: Michael Goldenberg, basado en la
novela de J. K. Rowling Producción: David Barron, David Heyman,
Lorne Orleans (IMAX version) Elenco: Daniel Radcliffe (Harry Potter), Rupert
Grint (Ron Weasley), Emma Watson (Hermione Granger),
Helena Bonham Carter (Bellatrix Lestrange), Michael
Gambon (Albus Dumbledore), Robbie Coltrane (Rubeus Hagrid),
Ralph Fiennes (Lord Voldemort), Brendan Gleeson (Alastor
'Ojoloco' Moody), Jason Isaacs (Lucius Malfoy), Gary
Oldman (Sirius Black), Alan Rickman (Severus Snape),
Maggie Smith (Minerva McGonagall), Imelda Staunton (Dolores
Umbridge), David Thewlis (Remus Lupin), Robert Hardy
(Cornelius Fudge), Emma Thompson (Sybil Trelawney),
Evanna Lynch (Luna Lovegood), Tom Felton (Draco Malfoy) Duración: 136 minutos Calificación: Apta para todo público,
con reservas
El bien y el mal fueron, son y serán parte indivisible
de la historia de la humanidad. Uno de los pensadores
más influyentes del siglo XIX, Friedrich Nietzsche,
sostenía que la bondad y la maldad son relativas.
Esto quiere decir que una persona señalada como
malvada por una parte de la sociedad, como consecuencia
de sus actos, puede ser considerada buena por la porción
restante o al menos una parte de ella.
Sin
embargo, esta dicotomía raramente es plasmada
dentro del séptimo arte. En la mayoría
de las ocasiones las divisiones son lapidarias: Héroes
y/o villanos. A pesar de tal extrema separación,
de tanto en tanto surgen producciones que nos acercan
más a la realidad.
Luego
de La guerra de las Galaxias, La Historia Sin fin, Laberinto
y Cónan el Bárbaro, de finales de los
'70 y toda la década del '80, las películas
fantásticas sufrieron un estancamiento muy notorio
hasta el resurgimiento que trajo el nuevo milenio. La
gran resurrección comenzó con El Señor
de los Anillos y continuó bien arriba con la
historia de un pequeño niño mago: Harry
James Potter.
La
primera novela sobre Harry Potter, creada por la escritora
inglesa J. K. Rowling, se publicó en 1997; pero
la gran consagración no llegaría hasta
2001, año en que se estrenó en la pantalla
grande el primer episodio de los 7 que constituye la
saga.
En
ésta quinta entrega, Harry Potter y la orden
del Fénix, la historia gira en torno a una profecía,
una misión y las fuerzas del bien y del mal que
chocan de una manera extremadamente explícita,
como nunca antes lo hicieron en las ediciones previas
del mago.
La
dramática dirección que logró el
mexicano Alfonso Cuarón en la anterior entrega
fue mantenida y profundizada con altura por el novato
David Yates. El nuevo realizador supo hilar de muy buena
forma el clima que dejó su antecesora y agregó
aún más oscuridad y sentido lúgubre
a un guión que rigurosamente requería
de éstos elementos.
Con
una calidad de efectos visuales impecable, que logra
hacer creíble lo ficticio, y una fotografía
y banda sonora brillantes, el espectador se concentrará
en el gran protagonismo de Harry Potter (Daniel Radcliffe)
y, en bastante menor medida que en las primeras cuatro
partes de la historia del mago, en Hermione Granger
(Emma Watson) y Ron Weasly (Rupert Grint); quienes esta
vez, acorde al crecimiento de los personajes, apuntan
más a la platea adolescente que a la infantil
de antaño.
Por
dramatismo y buena cohesión del relato, esta
cinta es -para este cronista- incapaz de generar decepción
entre los fans y no tan fans del joven mago. Por todo,
si tiene una escoba a mano, vaya volando a disfrutar
el fantástico mundo que ofrece Hogwarts. Aunque
por estos tiempos, a días de empezar las vacaciones
de invierno, conseguir una entrada es y será
estrictamente asunto de magos.