Título
original: 300 Género: Acción, Drama Procedencia: USA (2006) Distribuidora: Warner Dirección: Zack Snyder Guión: Zack Snyder, Kurt Johnstad y Michael
B. Gordon; basado en la novela gráfica de Frank
Miller y Lynn Varley Producción: Mark Canton, Bernie Goldmann,
Gianni Nunnari, Jeffrey Silver Elenco: Gerard Butler (rey Leónidas),
Lena Headey (reina Gorgo), David Wenham (Dilios), Dominic
West (Theron), Vincent Regan (capitán), Michael
Fassbender (Stelios), Tom Wisdom (Astinos), Andrew Pleavin
(Daxos), Andrew Tiernan (Ephialtes), Rodrigo Santoro
(Jerjes), Giovanni Antonio Cimmino (Pleistarchos) Duración: 113 minutos Calificación: Sólo apta para mayores
de 13 años, con reservas
La batalla de las Termópilas ("Puertas calientes",
en griego antiguo) fue uno de los momentos que ha marcado
el futuro de la humanidad. Un ejército de 300
soldados contra otro que oscilaba entre los 250 mil
y el millón de guerreros es una historia que
merece ser contada. Y para satisfacción
de muchos, Zack Snyder, guionista y director
de
300, estuvo a la altura de las circunstancias.
La
lucha que enfrentó a los griegos comandados por
el rey Leónidas
con los persas del emperador Jerjes I, fue considerada
una entrega de sacrificio tan grande que con el transcurso
del tiempo se ha convertido en un hito bélico
y político, destacándose la libertad como
valor simbólico y propagandístico. Tan
célebre resultó esta batalla, que hasta
Adolf Hitler llamó "Escuadrilla Leónidas"
a sus aviones suicidas que se estrellaban contra los
puentes para detener el avance soviético durante
la Segunda Guerra Mundial.
Si
bien para Frank Miller, creador de Sin City y responsable
junto a Lynn Varley de la novela gráfica en que
se basó 300, lo único que importa es contar
una buena historia con el máximo realismo posible,
la contienda épica se reflejó por primera
vez en el cine en 1961. En plena guerra fría,
en aquella versión lejos de centrarse en el efecto
Miller de ilustraciones tan vívidas que casi
se puedan tocar, la película se adaptó
para trazar un paralelismo entre los persas y los soviéticos,
como así también entre la cultura occidental
y la amenaza asiática.
La
300 que llega a nuestras pantallas es menos política
y mucho más aventurera, donde el inmenso coraje
del ejército en notoria inferioridad numérica
sólo se podía comparar con el deseo de
libertad de los más perjudicados. Al priorizar
el entretenimiento, sobre todo visual, la obra escapa
al encasillamiento ideológico, sin ocultar los
valores morales que motivan al bando más valiente.
El
guión, aunque ágil y dinámico,
evidencia no haber sido la prioridad de sus realizadores.
Son las imágenes y no los diálogos las
que hablan más de los personajes, algo que necesariamente
dejará al espectador con cierta insatisfacción
en el conocimiento de los protagonistas.
Aceptada
la escala de valores de Snyder la obra resulta muy placentera,
tanto para los fanáticos de Miller como para
el público que gusta del género épico
de acción. En el viaje propuesto a la batalla
de las Termópilas no existen falsos actos de
egolatría ni defensas inútiles a la guerra
en sí; lo único que cuenta para torcer
la injusticia social heredada es la voluntad de querer
hacerlo, y morir por ella.