Título
original: Scoop Género: Comedia Procedencia: Reino Unido, USA (2006) Distribuidora: CDI Films Dirección: Woody Allen Guión: Woody Allen Producción: Letty Aronson y Gareth Wiley Elenco: Woody Allen (Sid Waterman), Hugh Jackman
(Peter Lyman), Scarlett Johansson (Sondra Pransky),
Ian McShane (Joe Strombel), Romola Garai (Vivian), Matt
Day (Jerry Burke), Charles Dance (Sr. Malcolm), Anthony
Head (detective) Duración: 96 minutos Calificación: Apta para todo público
El gran reportero británico Joe Strombel (Ian
McShane) ve limitada su influyente y muy respetada actividad
a raíz de una cita ineludible con la muerte.
Desorientado, y algo molesto con la decisión
unilateral del más allá, Strombel se entera
en la barca que la parca conduce sin comentarios, de
lo que puede ser una inmensa primicia
("Scoop") en el mundo de los vivos.
Gracias a una compañera de viaje hacia el mismo
destino, que supo ser secretaria del rico y atractivo
Peter Lyman (Hugh Jackman) y murió sabiendo demasiado,
el afamado y animado reportero se entera de que Lyman,
hijo de un muy conocido y poderoso aristócrata,
está llevando una doble vida como asesino serial.
Desesperado, y ya comprobada la incorruptibilidad de
la escéptica muerte, Strombel hará lo
imposible por pasarle la primicia a quien encuentre
para que semejante información lleve a algún
desenlace estruendoso. Así, Sondra Pransky (Scarlett
Johansson), una estudiante de periodismo norteamericana
que decide visitar a unos amigos aristócratas
que viven en Londres, entra
en acción.
Durante
su estancia acomodada en Londres, la rubia novata acude
a un espectáculo de magia donde el ilusionista
Sid Waterman (Woody Allen) le hace subir al escenario
para realizar uno de sus trucos: le pide gentilmente
que ingrese a una gran caja de madera y luego la "desmaterializa".
Sondra, obediente, espera en el interior del gran ataúd
puesto en vertical a que el acto de magia concluya,
cuando recibe la visita del fantasma de Strombel que,
tras una ligera presentación formal, le encarga
investigar la aparente vida delictiva de Lyman.
Antes
de dominar el arte de gatear en el periodismo de investigación,
Sondra se encontrará con la obligación
de convencer a Waterman de lo que pasó en su
caja mágica, lograr su ayuda para investigar
sin que la crea del todo loca, ingresar en la vida del
multimillonario e inaccesible Lyman y traer a la luz
toda la verdad. Todo esto, por supuesto, sin involucrarse
demasiado con la víctima ni morir en el intento.
Allen
vuelve con Scoop no sólo a filmar lejos de su
amada Manhattan, sino también a la comedia ligera
auto referencial, que aprovecha el envión dado
por su exitosa y última producción Match
Point (2005), también ambientada en Londres.
Sin
un vuelo creativo sorprendente, el neoyorquino se las
ingenia para lograr con poco una historia discreta que
no desagradará a sus fieles seguidores, pero
que tampoco será particularmente generadora de
nuevos adeptos a sus filmes.
En
uno de sus tantos parlamentos que exceden al personaje,
Allen hace admitir al mago: "Nací en el
judaísmo, pero me convertí al narcisismo".
Mas allá del chascarrillo, es esa admiración
tan excesiva por sí mismo que Allen refleja de
manera natural y constante, algo que su público
suele festejar.
La
máxima primicia que el auditorio encontrará
en Scoop sobrevendrá según las expectativas
de cada uno. Woody Allen hace rato que excede sus realizaciones,
sobre todo porque el actor, director y guionista respalda
la veneración propia o ajena con más de
40 años de genialidad artística llenos
de premios y reconocimiento de la mayoría de
sus colegas. Lo que no significa, por supuesto, que
a todo el mundo guste lo que el hace.