Título
original:
The Number 23 Género: Thriller Procedencia: USA (2007) Distribuidora: Distribution Dirección: Joel Schumacher Guión: Fernley Phillips Producción: Beau Flynn y Tripp Vinson Elenco: Jim Carrey (Walter Sparrow/detective
Fingerling), Virginia Madsen (Agatha Sparrow/Fabrizia),
Danny Huston (Dr. Isaac French/Dr. Miles Phoenix), Logan
Lerman (Robin Sparrow/joven Fingerling), Lynn Collins
(rubia suicida/Sra. Dobkins), Rhona Mitra (Laura Tollins) Duración: 95 minutos Calificación: Sólo apta para mayores
de 13 años, con reservas
Así como resulta difícil encontrar en
la Ciudad de Buenos Aires los viejos Mini Cooper color
verde inglés, basta con que veamos uno para que
desde ese momento, misteriosamente, nos encontremos
con que esos pequeños bólidos de la corona
son casi plaga de nuestro asfalto. Sobre todo si queremos
confirmar que hay muy pocos.
Con el mismo criterio, y a riesgo de que un matemático,
físico o mero amante de las cifras pueda argumentar
en contra con todas las de ganar, la obsesión
por hallar una íntima relación entre lo
malo y feo del mundo y un número, el 23 en este
caso, resulta ser muy difícil de sostener; sobre
todo si se quiere realizar una historia verosímil.
Walter
Sparrow (Jim Carrey), un empleado de una tienda de mascotas
que se encarga de recuperar animales perdidos en la
calle, llega tarde a una cita con su esposa Agatha (Virginia
Madsen) por haber sido mordido por un perro especial.
En la espera, Agatha entra a una librería y compra
un ejemplar de tapa roja único titulado Número
23. Lo que parecía una mera distracción
hasta que llegara su marido, se transformó en
la presentación de una serie de casualidades
muy forzadas hecha película.
A
partir de allí, Walter empezará el libro
en el día libre que le dieron por la mordida
del can, que sabe mucho más de lo que ladra;
Agatha actuará de manera muy extraña todo
el tiempo, sin convencer de nada; Robin (Logan Lerman),
el hijo tan adolescente como crédulo de sus progenitores,
jamás desconfiará de la conducta extraña
y peligrosa del padre; y el Dr. Isaac French (Danny
Huston), amigo íntimo de mamá Agatha,
hará de insulso comodín narrativo según
convenga a cada escena.
Número
23 supone la vuelta de Carrey al cine de suspenso/drama,
luego de que el genial humorista haya desempeñado
grandes papeles en Extraño resplandor de una
mente sin recuerdos (2004) y The Truman Show (1998)
Claro que en este caso el actor no sólo no deslumbra
sino que contribuye con su interpretación al
escaso vuelo artístico de un guión definitivamente
pobre.
El
director Joel Schumacher tampoco logró generar
ninguno de los ingredientes esenciales de un buen thriller:
el suspenso muta a tedio, el terror a predicción,
y el giro dramático e inesperado dijo que tenía
otra cosa que hacer y ni se presentó. Pese a
esto, la película no hace daño y sobre
gustos, se sabe, ya hay demasiado escrito.
Los
seguidores de Carrey seguirán esperando por la
próxima película del canadiense. Su capacidad
para hacer reír y llorar es tan amplia que ni
siquiera su mala actuación en una película
sin vuelo podrá minar su estilo. Después
de todo, qué posibilidades matemáticas
existen de que Jim se encuentre con otro guión
tan chato, un director poco inspirado y un reparto que
de manera compacta y homogénea tire para abajo,
y que él mismo actúe pésimo al
mismo tiempo