CINE
| Estreno imperdible Más
extraño que la ficción
Por
Tomás Vela*
Título
original:
Stranger than fiction Género: Comedia dramática Procedencia: USA (2006) Distribuidora: Columbia (Sony Pictures) Dirección: Marc Forster Guión: Zach Helm Producción: Lindsay Doran Elenco: Will Ferrell (Harold Crick), Maggie Gyllenhaal
(Ana), Dustin Hoffman (Jules Hilbert), Queen Latifah
(Penny Escher), Emma Thompson (Karen Eiffel) Duración: 113 minutos Calificación: Apta para todo público
Harold Crick (Will Ferrell) es un inspector de impuestos
en los Estados Unidos. En cualquier otro país
del mundo su trabajo sería rutinario, monótono
y ajeno a las emociones propias; pero en USA los impuestos
y la gente que los recauda son todo eso y prácticamente
tan inevitables -y bienvenidos- como la muerte.
Luego
de diez años de hacer absolutamente lo mismo
cada día, cambiando
sólo los nombres y veredictos de las víctimas
una vez resueltas sus situaciones fiscales (al día
o tras las rejas), Harold se encuentra con una mañana
diferente. Si la sola diferencia para un obsesivo es
motivo de crisis potencial, escuchar una voz femenina
que relata los pensamientos y algunos sentimientos de
Harold es, para él, causa de shock.
No
es poca cosa, después de todo, que alguien escuche
voces que no se identifiquen como la de la propia conciencia.
El problema para Harold, además de la obvia sensación
de esquizofrenia, es que ésta voz clara, concisa
y muy británica dice con palabras lindas que
él, discípulo de la chatura laboral con
nula vida social, se acerca sin saberlo a su propia
e inminente muerte.
En
el intento por reencausar su vida en la rutina de trabajo
y a la vez averiguar de dónde venía la
voz de la mujer de los malos augurios, Harold conocerá
a la joven panadera rebelde Ana (Maggie Gyllenhaal),
quien decidió no pagar más sus impuestos
por considerarlos injustos; al profesor de literatura
Jules Hilbert (Dustin Hoffman), con la difícil
misión de identificar si Harold es parte de un
relato y porqué alguien tan aburrido lo sería;
y la mismísima escritora y voz en la cabeza del
recaudador, Karen Eiffel (Emma Thompson), quien no sabe
ni cómo matar en la ficción a su personaje
Harold, ni que éste tuvo el mal gusto de ser
también parte del mundo real.
La
nueva película de Marc Forster explora y desarrolla
de gran modo una idea original. En Más extraño
que la ficción el protagonista, la autora y el
profesor de literatura tendrán que convivir en
un mismo espacio donde no hay suficientes buenos resultados
para los tres. Basta con observar el deseo inevitable
de Harold por conocer a su creadora e intentar convencerla
de que haga con él una excepción a su
regla de matar trágicamente a todos sus personajes.
Sostenida
en las brillantes actuaciones de Thompson y Hoffman,
y con un Ferrell que sorprende gratamente en su interpretación
no tan cómica, la película invita en todo
momento a jugar con la imaginación.
Vale
aclarar que no se trata de una comedia de las que roban
carcajadas, ni tampoco de un drama de los que angustian
y hacen pensar en la madre del realizador; sí,
en cambio, de un relato que le concede a la fantasía
nada menos que el don de ser realidad, y a la misma
realidad la posibilidad de transformarse en algo más
flexible y menos predecible de lo que se espera
de ella.
Pero
tal vez lo más revelador y revolucionario de
un cuentito sin superhéroes es el hacer creer
que la historia de cada uno depende de lo que cada uno
decida hacer.