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Título
original: The Departed
Género: Thriller
Procedencia: USA (2006)
Distribuidora: Warner Bros.
Dirección: Martin Scorsese
Guión: William Monahan
Producción: Christoph Müller, Sven
Burgemeister, Fred Breinersdorfer, Marc Rothemund
Elenco: Leonardo DiCaprio (Billy Costigan), Matt
Damon (Colin Sullivan), Jack Nicholson (Frank Costello),
Mark Wahlberg (sargento Dignam), Martin Sheen (capitán
Queenan), Ray Winstone (Sr. French), Vera Farmiga (Madolyn),
Alec Baldwin (capitán Ellerby), Anthony Anderson
(Brown),
Kevin Corrigan (Sean), James Badge
Dale (Barrigan)
Duración: 152 minutos
Calificación: Sólo apta para mayores
de 16 años
Dos
policías novatos, Billy Costigan (Leonardo DiCaprio)
y Colin Sullivan (Matt Damon), deberán infiltrarse
uno en la banda mafiosa de Frank Costello (Jack Nicholson),
para destronar al hampón irlandés de una
vez por todas, y el otro en el departamento de policía
de Massachussets, para evitar la captura del jefe del
crimen organizado y eliminar al soplón con placa.
Pero como la película es del inmenso director
neoyorquino Martin Scorsese, nada resultará muy
predecible ni lineal para el espectador.
Billy
es la oveja negra de su turbia familia porque, justamente,
quiere trabajar del lado de la ley aún sabiendo
que toda la cúpula de la fuerza desconfía
de sus verdaderas intenciones; mientras que Colin gana
puestos en la unidad de investigaciones especiales a
pura ambición, para luego formar parte de un
grupo de elite encargado de llevar a cabo todo el operativo
para arrestar in fraganti a Frank. Claro que como Colin
trabaja para Frank, cuando le encargan la misión
de dirigir al grupo que deberá descubrir al doble
agente infiltrado en la policía, las maniobras
que realizará el actor de la Supremacía
de Bourne pondrán a prueba sus nervios de traidor,
su flexibilidad como espía y, fundamentalmente,
la capacidad de supervivencia.
Los
Infiltrados es la versión hollyhoodense, o remake,
de la película china Juego sucio (Infernal affairs)
El director de Taxi driver (1976), Toro salvaje (1980),
Pandillas de Nueva York (2002) y El aviador (2004),
entre tantas otras realizadas en sus más de cuarenta
años dirigiendo, se encargó en esta entrega
de contar una historia consistente con un muy buen clima
de suspenso, mucha sangre y una batería de actores
de primera categoría. Además del policía/matón
y policía/soplón, Nicholson aporta al
film la locura y el sarcasmo que uno imagina no puede
ser sólo fruto de una gran actuación (¡Jack
está loco!); el sargento Dignam (Mark Wahlberg),
otra dosis de violencia muy convincente; el capitan
Queenan (Martin Sheen), la mesura y honradez que no
le sobran al belicoso Dignam y el otro capitan, Ellerby
(Alec Baldwin), mucho humor e histeria. Cada uno de
ellos y el resto de los personajes cumplirán
sus papeles de gran manera, aunque esto no alcanzará
tampoco para hacernos sentir que la obra es inmejorable.
Si
bien Leo DiCaprio, el nuevo actor fetiche de Scorsese,
mejora a cada película y Matt no desentona, es
justamente uno de los nexos entre ellos, la psicóloga
policial Madolyn (Vera Farmiga), lo que revela ciertas
falencias de los protagonistas. Da la sensación,
aunque esto sólo se trate de una opinión,
de que sus roles bajarán de calidad cuando tienen
que expresar sus sentimientos a la bellísima
doctora. Esos minutos de interacción no llegan
a percibirse como absolutamente de más, pero
sí se pueden identificar como responsables de
las escasas caídas en la tensión que sabe
generar el resto de una cinta que supera las dos horas
y media. Aunque, insisto, todo se trate de una cuestión
de gustos, y como tal, personal.
En
el juego entre espías el guión, a cargo
de William Monahan, no escatimó en brutalidad.
Nada caritas seductoras a lo James Bond, ni electrónica
mortal de última generación a lo Ethan
Hunt; acá verá balas, golpes y mucha sangre
sin demasiado tratamiento almidonado. Después
de todo, fue justamente el director norteamericano uno
principales creadores de esta clase de intensidad en
el género policial narrativo quien hace ya varias
décadas viene perfeccionando su mirada.
En
definitiva, Los Infiltrados es una película absolutamente
recomendable, pero como lo pueden ser la mayoría
de las creaciones de aquellos realizadores ya consagrados
que optan por una historia con pocas fisuras y un elenco
de gran vuelo artístico y reconocida trayectoria.
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(*) Tomás Vela (tomasvela@mvprensa.com.ar)
es periodista y fotógrafo.
Fundó y dirige MV Prensa desde abril de 2004
Imágenes:
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©
MV Prensa / Noviembre de 2006
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