CINE | Estreno imperdible
Sophie Scholl, los últimos días
Por Mariano Cerdán*



Título original: Sophie Scholl: Die letzten tage
Género: Drama
Procedencia: Alemania (2005)
Distribuidora: Alfa
Dirección: Marc Rothemund
Guión: Fred Breinersdorfer
Producción: Christoph Müller, Sven Burgemeister, Fred Breinersdorfer, Marc Rothemund
Elenco: Julia jentsch, Alexander Held, Fabian Hinrichs, Florian Stetter, André Hennicke, Johanna Gastdorf.
Duración: 117 minutos
Calificación: Sólo apta para mayores de 13 años


Durante la ocupación de Europa a manos de Adolf Hitler, un grupo conformado en su mayoría por universitarios trataría de frenar a la deshumanizada maquinaria bélica nazi recurriendo a una forma de resistencia pasiva como es la palabra. Con el único propósito de derrocar al Tercer Reich, éste grupo de jóvenes veteranos de guerra
llamados La Rosa Blanca rechazaba el militarismo prusiano que imponía la Alemania en épocas del nazismo, creyendo en una Alemania federada, e intentando sostener como pilares el cristianismo, la tolerancia y la justicia.

El 18 de febrero de 1943 Sophie Scholl, la única mujer de la agrupación, es detenida junto a su hermano Hans cuando se encontraban en la universidad de Munich distribuyendo volantes en contra de la ideología nazi.

63 años más tarde, el director Marc Rothemund nos da una prueba del alto grado de compromiso con el que se tomó el largometraje al haber usado las actas originales del proceso judicial hasta ahora inaccesibles. Como producto de su auto mandato nos ofrece una cinta poseedora de una gran fidelidad en la reconstrucción de los últimos días de los Scholl y Cristoph Probst, también miembro de La Rosa Blanca.

El nudo de la película esta centrado en Sophie. Una mujer con firmes convicciones religiosas, con una educación impartida por sus padres basada en la libertad y en la cultura. La normalidad de su vida, las claras ideas y la fortaleza del espíritu crecen a medida que la historia avanza y se vuelven más intensas cuando comienza un enjuiciamiento repleto de parcialidades, generador de altas dosis de impotencia.

Como si la visión y el sentido que le otorga Rothemund no bastasen, se le suma la ganadora del Oso de Plata en el Festival de Berlín, Julia Jentsch (Sophie Scholl) interpretando con tenacidad, angustia y entereza a la mujer que se levantó contra el régimen germano en la misma Alemania.

Ya son numerosos los roces que el cine Alemán esta realizando en los últimos tiempos sobre el nazismo. Cercanías que apuntan a entender esa oscura etapa de su historia y no a fabricar solamente un revisionismo sin profundidad. Desde los últimos momentos de Hitler en su búnker en La caída, pasando por El Hundimiento, El noveno día y La secretaria de Hitler, entre otros títulos, el séptimo arte alemán demuestra algo más que la intención de pasar revista sobre su propia historia. Se puede dilucidar una voluntad de tratar de comprender como nació y se desarrolló ese sentimiento totalitario mezclado con altos matices xenófobos que padecieron tantos, como también apelan al llamado a la reflexión y a la conciencia individual para llegar a la responsabilidad de las decisiones personales mediante la libertad.

En Sophie Scholl no se busca el anonimato de la masa, que otorga y justifica cualquier tipo de atropello, sino que se concentra en el encuentro con la persona concreta y la individualidad ideológica. En la actualidad, y por plantearlo de alguna manera, los realizadores alemanes realizan un cine más cercano a lo artesanal que a lo industrial. Este fenómeno enriquece y educa a los espectadores a través de la propia mirada de los alemanes, quienes ya nos están acostumbrando a una calidad y cantidad de filmes cada vez más variada y comprometida. Bienvenidas sea esa mirada teutona.





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(*) Mariano Cerdán (mcerdan@mvprensa.com.ar) es periodista.
Participa en MV Prensa desde julio de 2006.


Imagen:
http://www.kinoswiat.pl/

© MV Prensa / Noviembre de 2006

 


 
 
 
 
 
 
 


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