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Título
original : The break up
Género: Drama/Comedia
Año: 2006
Procedencia: Estados Unidos
Dirección: Peyton Reed
Guión: Geremy Garelick y Jay Lavender
Producción: Scot Stuber y Vince Vaughn
Elenco: Jennifer Aniston, Vince Vaughn, Vincent
D`Onofrio, Brad Nelson, Jon Favreau
Duración: 105 minutos
Calificación: Apta para todo público
"Ya no siento lo mismo", "No puedo más",
"Me cansé, se terminó". ¿Cuántos
han dicho o escuchado estas frases? Luego, desolación
y frío; aunque en el lugar hagan 45 grados centígrados.
Se sabe cuando llega el punto de quiebre de una relación.
Se percibe. Y cuando comienza la debacle, normalmente
una de las partes hace lo imposible para reavivar el
vínculo, mientras que la otra sólo lo
deja morir.
Cuando
Gary Grobowski (Vince Vaughn) conoce a Brooke Meyers
(Jennifer Aniston) en un partido de baseball, ninguno
de los dos hubiese imaginado, luego de un largo tiempo
de convivencia que les tocaría vivir la situación
más difícil de su vida.
Gary
es el eterno adolescente, que solamente hace las cosas
que le gustan a él y no acepta otros planes.
Un egocéntrico total y algo manipulador que jamás
ayuda en los quehaceres domésticos. Una especie
de Homero Simpson, pero con un poco más de cerebro.
El primer problema se presenta cuando Brooke, ya saturada
por la falta de consideración, apoyo e interés
por parte de su pareja, decide dar punto final a la
relación. El segundo problema es que ninguno
de los dos está dispuesto a mudarse del departamento,
lo que será el catalizador de conflictivas situaciones
de convivencia llevadas al extremo.
La
película dirigida por Peyton Reed (Abajo el amor,
2003), escrita por Jeremy Garelick (asistente de Schumacher
en Enlace Mortal) y por Jay Lavender, no es una comedia
romántica, sino una comedia dramática
o un drama cómico. Si bien el film tiene chistes
que ayudan a descomprimir situaciones, no serán
estos recursos parte predominante de la cinta. Ya en
la primera discusión que tienen los protagonistas,
se nota que la cosa va en serio. La interpretación
de Vaughn aporta un oportuno dramatismo y tensión
a las escenas de peleas conyugales; al igual que Aniston,
con su firmeza actoral y bien lograda expresión
de desilusión y llanto.
Hay
dos formas de tomar ésta película. Como
una más del montón, o como una especie
de inversión sentimental. Si pertenece al grupo
que elegiría la primera opción, relájese
y disfrútela. Pero si, por el contrario, forma
parte de los inversionistas no pierda detalle; puede
resultarle muy útil para evitar futuros dolores
de cabeza. Cualquiera podría ser Gary o Brooke
en este preciso momento, ¡y no saberlo!
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(*) Mariano Cerdán (mcerdan@mvprensa.com.ar)
es periodista.
Participa en MV Prensa desde julio de 2006.
Imágenes:
http://www.thezreview.co.uk/
http://www.cinempire.com/
© MV Prensa / Agosto de 2006
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