MÚSICA | Asaltantes con Patente en Buenos Aires
Murguita en fuga
Por María Luz Carou*



"Aquí están, sorprendiendo al destino en la noche más bella", entonan con fuerza ancestral y claridad murguera los Asaltantes con Patente en su primer desembarco en la Argentina para presentar "La Fuga", la propuesta que los coronó dueños del carnaval uruguayo en este 2007 que, aún en pleno invierno y lejos del imperio de Dios Momo, transporta su música característica a plena marcha camión.

Los Asaltantes reciben la cálida bienvenida en una Trastienda donde ya no cabe un alfiler. Las expectativas se multiplican en cada uno, en los murguistas y en su público, pero la falta de paciencia del auditorio se apodera sobre el comienzo de la actuación, una hora y media después de que esta debería haber comenzado. No será quizás la noche más bella entonces cuando el frío penetre lacerante en los huesos de los amantes de la murga, pero una vez adentro, el clima carnavalero y el cariño por esta música, heredado de generación en generación, logran hacer olvidar el malestar inicial, producto de una falla técnica.

Apenas los murguistas pisen el escenario porteño, con sus rostros prolijamente pincelados por infinitos colores, envueltos en sus trajes de vivos verdes, rojos, amarillos, naranjas y azules, serán recibidos a todo fulgor por los hermanos rioplatenses, argentinos y uruguayos.

Una sirena atronadora. Coordenadas policiales para atrapar a quienes escapan "con los besos que han robado cual botín de carnaval". En plena huída, los Asaltantes alcanzan el escenario en medio del aplauso de la gente y, bajo la batuta de Edú "Pitufo" Lombardo -uno de los más destacados arregladores y directores escénicos que el Dios Momo haya visto nacer-, arriesgan toda su poesía charrúa para volver a robarle el corazón a la barriada.

Nada sería de Los Asaltantes sin "Cachela" y nada sería de Los Asaltantes sin el anarquismo. Cachela, un canillita llamado en realidad Antonio Casaravilla, fue el responsable de haber convencido a un grupo de jóvenes que en la década del '20 se juntaba a gastar las noches montevideanas en Nieto -un viejo bolichito ubicado en la conjunción de Yaguarón y Asunción- de que debían organizar una murga. Sólo unos cuantos ensayos después, y sin nombre aún que los representara, el 25 de octubre de 1928 el célebre y sangriento atraco al Cambio Messina, protagonizado por anarquistas, fue el suceso histórico que sirvió de idea para que los murguistas oriundos del barrio de la Aguada comenzaran a llamarse de ahí en más Asaltantes con Patente.

El regreso a los tablados se produjo recién este año de la mano del brillante ex futbolista Miguel "Puchero" Piazza, quien hasta hace muy poco se desempeñaba como director técnico. La última vez había sido en 1973, cuando obtuvieron por undécima vez el primer premio de murga en carnaval, y Piazza, seguramente impulsado por el amor que su padre sentía por los Asaltantes, compró en 2006 los derechos de la murga a los herederos y gritó a viva voz el regreso tan esperado después de 34 años lejos del carnaval.

Ahora, los murguistas, entre ellos el histriónico letrista y cupletero Marcel Keroglián, Julio Pérez, Julio "Carraspera" Mañana, Ángel Marcos "Marquitos", Carlos Barrios, Alejandro Balbis y el intenso e impecable compás del bombo, el redoblante y el platillo de La Tríada -un trío de percusionistas con más de 25 años de trayectoria- son algunos de los encargados de lograr que los Asaltantes vuelvan a brillar.

Es Keroglián, particularmente, quien encarna a lo largo de la presentación en La Trastienda a los personajes principales sobre quienes la murga se mofa, discute, denuncia o endiosa. El acento de la crítica está puesto -al igual que lo han hecho otras agrupaciones murgueras a lo largo de los últimos dos años-, en el conflicto por las pasteras que crecen día tras día en la uruguaya Fray Bentos, en la cada vez más deplorable televisión basura que entretiene al costo de adormecer a la gente, y en conflictos políticos y sociales que se reproducen a lo largo de la historia. Quizás sea uno de los momentos más divertidos de la noche cuando Los Asaltantes intentan cruzar, en plena fuga, la frontera que separa a Uruguay de la Argentina y son detenidos bajo amenaza de ser "violados" por los asambleístas. Para poder cruzar, los murguistas se hacen pasar por… murguistas, pero argentinos. Entonces, la sátira que realizan sobre la murga porteña, de tinte más coreográfico que la uruguaya, se apodera de los aplausos y las risas generalizadas del público.

El final se precipita y Los Asaltantes parecen ser alcanzados por esa policía que los persigue infinitamente, desde siempre, sin poder dar nunca con ellos; pero el letrista se ha encargado una vez más de torcer el destino y los murguistas, en el camión, se fugarán con la promesa de regresar en el próximo carnaval.

La despedida, como suele suceder, es siempre una de las escenas que mayor carga de emoción dispara contra quien la escucha y desde quien la canta. Es el momento más triste de la murga, porque -se sabe- finalizan los días de carnaval.

Fue esta la primera vez que Los Asaltantes escapan hacia estas tierras, también rioplatenses, donde aprovecharon para presentar un disco doble que contiene el espectáculo completo de este año y una antología grabada en 1971, la que respeta el sonido de aquel entonces.

Sobre el cierre, los bises se reproducen de la mano de la excelente Tríada que con su precisa batucada hace emocionar incluso al bajista Javier Malosetti, presente entre el público, y acompaña a la popular barriada para entonar la clásica retirada de los asaltantes de 1932.

"Fugitivos del ayer, malabaristas del tablado universal, por los mundos llevarán su corazón sentimental", se despiden Los Asaltantes, que de peligrosos no tienen nada, y la gente los abraza, los estruja y ya los extraña. Mientras emprenden la bajada, sus rostros pintados por la pasión bacanal van dejando huella en cada uno de los gurises que se acercan a despedirlos, porque como remarcan en la retirada "cuando la noche tienda su manto", ellos, los murguistas, "regresarán para asaltar a la soledad".

 


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(*) María Luz Carou (mariluz87@yahoo.com.ar) es periodista.
Participa en MV Prensa desde mayo de 2007




Imagen:
http://www.asaltantesconpatente.com/

© MV Prensa / Septiembre de 2007

 


 
 
 
 
 
 
 


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