MÚSICA | Pablo Porcelli, saxofonista
Amor a primer acorde
Por Silvina Morvillo*



La participación del maestro Ernesto Baffa (Ver recuadro) en el más reciente trabajo del saxofonista Pablo Porcelli, Vientos de cambio, logra una combinación estilístico generacional que entierra los prejuicios de la ortodoxia musical y consolida el estilo del ensamble jazzero. MVPrensa dialogó con Porcelli después de su último show junto al gran bandoneonísta en el Club del Vino y develó los secretos de un idilio.

-¿Cómo te sentís tocando con Ernesto Baffa?
-Está bueno, hace muchos años que están con el tango. Es como tocar jazz con Miles Davis. Esta gente inventó el género, les sobra para tocar con nosotros. Ernesto te va tirando cosas que decís "¡guau, qué bueno!"

-¿Sentís que te cuesta engancharlo?

-No, pero me sorprende. Baffa es tango con todas las letras. No tocan tango, son tango. Es como jugar con Maradona.

-¿Por qué elegiste tocar con Ernesto y no con otro?

-Hace 2 años, cuando grabamos nuestro tercer disco, la compañía nos lo ofreció porque justo había grabado con María Garay. Habíamos barajado tres o cuatro bandoneonístas y él era una de las posibilidades. Si bien me junté con otros, con él fue con el que me sentí mejor a nivel onda. Ahora Ernesto es como un hermano, nos llevamos realmente bien. Además, nos juntamos a comer o a tomar algo, y ese tipo de pavadas se notan arriba del escenario. Nos gusta compartir con la gente anécdotas que él me cuenta y por ahí las digo en los shows. Entonces él me sorprende a nivel musical y yo trato de sorprenderlo con otras cosas (ríe)

-¿Con qué cosas te sorprendió en estos dos años?

-Cuando empezamos a hablar por teléfono no nos llevábamos muy bien. Nuestra relación comenzó a ser muy buena a partir de lo musical porque él es una persona muy tanguera y nosotros veníamos del jazz. Realmente nos fue difícil coincidir, pero cuando nos pusimos a tocar nos enganchamos enseguida. Creo que lo difícil fue la parte teórica y lo fácil, la parte práctica.

-¿Cómo surge esta fusión del jazz y el tango?

-Hace 5 ó 6 años empezamos haciendo jazz con la banda "Pablo Porcelli Ensamble", grupo que tiene como 9 años. Los primeros 3 ó 4 años estuvimos muy contentos. Digamos que era lo lógico: un saxofonista haciendo jazz. Pero en el año 2000 fuimos a editar un disco a España, justo con todo el "despiole" social argentino, y ahí creo que cada uno hizo una introspección. En mi caso lo que encontré fue tango. Después de haber hecho mucho tiempo rock y jazz me encontré con que el tango era un género que me salía más de lo que creía. Ahora nos consideramos una banda más de tango.

-Al venir del jazz, ¿no les costó hacer la fusión con el tango?

-Fuimos a editar nuestro primer disco a España y en el camarín había 3 bandas. Unos negros que hacían música africana, unos rubios irlandeses que hacían música celta y un argentino que hacia jazz. El español me dijo: "¿Por qué no haces tango?". Y nosotros en el primer disco teníamos un tanguito medio jazzero. La nostalgia de estar lejos y el hecho de que el viaje cayera justo en el medio de la crisis fueron factores muy importante para que terminemos haciendo tango. Pero a las personas que venimos del jazz hacer tango nos complica mucho porque es otro género, aunque hay algo que tiene muy lindo el jazz que es la improvisación, y eso es lo mejor que tiene mi banda. Me gusta divertirme arriba del escenario y el jazz es un género que permite hacerlo.

-¿Cuánto margen tenés para improvisar con el tango?
-Cuando hago los temas más clásicos me cuesta improvisar y más cuando estoy con un bandoneonístas histórico como Baffa. Distinto es si toco mis temas, porque lo compongo para improvisar.

-¿Qué tangos te gustan?
-A mi me gusta el tango mas romántico. De los 40 para acá, de Troilo en adelante. Me gusta el tango con bandoneón.

-Fueron de gira por Chile, ¿cómo les fue?
-Muy bien. En Chile se tiene mucho respeto por el artista en general. Escuchan mucho nuestra música y somos un referente importante. Allí hay avidez de buena música y si bien tienen bandas, no hay tantas como ellos querrían. El público es muy exigente, tanto como el argentino, pero la diferencia es que no tienen por ahí la oferta que tenemos nosotros.

-¿Y cómo les fue en Europa?
-No nos fue mal, pero estábamos con un pie a cada lado. No sabíamos para donde íbamos, lo que hacía difícil vender algo si todavía sabes lo que querés hacer. Estábamos en el medio de todos los géneros.

-¿Qué pasa con el jazz ahora?
-Intentamos hacer un poco de las dos cosas. Si bien el ritmo que estamos haciendo ahora no es de jazz usamos mucho del género para los temas. La improvisión es como si fuera de jazz, solo que ahora jugamos sobre ritmos
más tangueros.

-¿Quienes fueron tus Influencias?
-Me gusta mucho el gato Barbieri, Piazolla y gente del jazz como Michel Breaker y Mel Lewis. De rock nacional me gusta Sumo, Los Redondos; bandas donde el saxo esta muy presente. Tengo 36 años y toco el saxo desde los 8. Al principio empecé a tocar el piano, luego la flauta traversa y recién después me fui al saxo alto. Aunque después de terminar la carrera de dirección orquestal me volqué al tenor, que es el que uso siempre.

-¿Ves el resurgimiento del jazz en este último período?
-Digamos que esta un poco más de moda, no como género sino como estilo de música.

-¿Cómo recibió esta fusión el público que los seguía desde que hacían sólo jazz?
-Fue difícil. Nosotros hemos tratado de sumarlos pero al muy jazzero el tango no le gusta y viceversa. Nuestro objetivo es no quedar afuera de ningún género y poder juntar los dos. De todas maneras hoy en día estamos haciendo más tango que jazz.

-¿Por qué crees que ahora se dieron las fusiones del tango y la más aceptada fue el tango electrónico y no el jazz con tango?
-Creo que los más jóvenes fuimos perdiéndole el respeto al tango. Antes sólo podían tocarlo los tangueros y de a poco todo el mundo empezó a inmiscuirse. Eso le hizo muy bien al género porque lo hizo crecer. A mí el tango electrónico mucho no me gusta, pero me encanta que exista porque hace que el género siga avanzando, sino se estanca y muere. Esto es lo que prácticamente le paso a la música clásica. No quiero decir que se haya muerto, pero es difícil componer mejor que Mozart.

-¿Cómo tomás el respeto que se le tiene al jazz?
-Supongo que debemos ser entendidos (ríe) Es que hay un mito de que el que toca jazz toca cualquier género y no creo que sea tan así. Lo que pasa es que te da un lenguaje que te facilita tocar otras cosas. Lo que sí creo es que el jazz te da la improvisación, el escuchar mucho al compañero, algo que en general en otros géneros no sucede.

-¿No pensaron nunca en incorporar una voz?
-Sí, de hecho cada tanto viene una voz femenina para cambiar en medio de tanto hombre. También me gusta mucho como canta Omar Mollo y estaría bueno hacer algo con él.

-¿Cómo se le pone nombre a un tema cuando no tiene letra?
-Tiene que ver con el momento que estas viviendo. Por ejemplo Distancias es un tema que compuse para una película. Hablaba de un bailarín flamenco y una tanguera, y lo difícil que era para ellos vivir fuera de su país. La música hablaba de la distancia entre ambos y cuando hicimos el segundo disco tomé la distancia entre el jazz y el tango e hice un paralelismo. En el tema Aroma de mujer, venía componiendo la melodía en la calle y pasó una chica con un perfume muy rico y bueno... salió ese nombre.




Ernesto Baffa

En su último disco, Vientos de Cambio, la
banda se dio el lujo de agregar como nuevo instrumento el bandoneón. Y llegó en las curtidas manos del gigante Ernesto Baffa, ex bandoneonísta de Astor Piazzola y Aníbal Troilo.

-¿Cómo se sintió uniendo los dos géneros?
-Lo hago con todo cariño. Para mi esto es una novedad porque yo toque siempre puro tango con Pichuco, Salgan, Piazzola. Esto es otra cosa y estoy encantadísimo porque le gustamos mucho al público.

-¿Musicalmente se encontró con algunas dificultades?
-No, yo hice el arreglo y salió todo redondo. Y a las pruebas me remito. Además, Pablo es un fenómeno.

-¿Cómo conoció al ensamble de Porcelli?
-Yo estaba grabando con María Garay. Pablo me escucho ahí y me dijo: "Maestro, quiero hablar con usted". Y de ahí en más, fenómeno.

-Ya experimentó con otros géneros, ¿cuál le gusta más?
-Grabe música de rock con Kapanga y me gustan todos los géneros, siempre que no hagan barullo. Pero el tango puro es mi preferido. Estuve 15 años con Troilo, 9 años con Salgan y 4 años con Piazzola. ¡Pavada de nenes!





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(*) Silvina Morvillo (latermita@hotmail.com) es periodista.
Participó en MV Prensa desde octubre de 2004 hasta marzo de 2006.





Imágenes:
http://www.porcelli.com.ar/
(Fotos por Paz Marenco y Carolina Schiaffino)

© MV Prensa / Marzo de 2006

 


 
 
 
 
 
 
 


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