MÚSICA | Catupecu Machu en Obras (Vea Fotos)
Energy rock
Por Mario Yannoulas*



El sábado, la banda de los hermanos Ruiz Díaz fue una aplanadora sobre el escenario de Núñez. Fuerza, energía e intensidad fueron las constantes del recital.

El pasado 14 de mayo Catupecu Machu brindó en el estadio Obras un show potente y contundente. De cada poro de los músicos brotó toda la energía que luego el público retribuyó. El recital fue vibración pura porque:

> Fue un show compacto, de pocas palabras y mucha música. Veinticuatro temas en dos horas resultaron suficiente para demostrarlo.

> Los cuatro músicos tuvieron la misma actitud avasalladora sobre el escenario.

> Por momentos despojaron al típico "bombo en negras" de la música electrónica de su frivolidad y lo cargaron de una energía rockera inconmensurable.

> La banda ganó en prolijidad sin perder empuje y frescura. Ahora está en su punto justo.

> Los sintetizadores de Macabre aportaron nuevos ingredientes al vivo y contribuyeron a la solidez de las bases de Javier Herrlein en la batería.

> El sonido fue nítido y poderoso. Los bajos retumbaban en el pecho y te movían hasta los dientes; los sonidos más agudos, provenientes de la guitarra de Fernando Ruiz Díaz en temas como Plan B, Eso Vive y Dale!, llegaban fuerte pero sin hacer cortocircuito con el oído.

> Si bien faltaron más temas de los dos primeros discos, las circunstancias demostraron que las últimas producciones del grupo no perdieron fibra.

> No convirtieron a la presentación de El Número Imperfecto, su último disco, en una sucesión embolante de temas nuevos. Todo sumó para celebrar una excelente noche de rock.

> El cierre fue muy arriba: el bolichero Eso Vive, Y Lo Que Quiero Es Que Pises Sin El Suelo, Dale! -que generó una infernal ronda de pogo en el medio del campo-, Magia Veneno -pese a que Rolando Graña lo quemó, impactó como la primera vez- Épico y el bis Elevador casi hacen saltar hasta al personal de control.

> El corto bloque de tranquilidad conservó restos de adrenalina. Si la versión de Refugio con Zeta Bosio en el bajo fue un poco tediosa, Entero A Pedazos levantó nuevamente el nivel, y un Fernando Ruiz Díaz inspiradísimo puso la cereza del postre con una interpretación a capella de El Número Imperfecto que dejó boquiabiertos a varios.

> Ver al bajista, guitarrista y también cantante Gabriel Ruiz Díaz en acción es más estimulante que tomar una caja de anfetaminas. Fernando Ruiz Díaz, por su parte, se manejó muy cómodo sobre el escenario.

> Los músicos se adaptan a lo que cada tema pide. Así Macabre puede tocar el bajo, Gabriel Ruiz Díaz la guitarra y Fernando usar sólo la voz.

> Su estilo particular y sin mensajes separatistas permitió la unión de públicos muy diferentes. Remeras de Hermética, Soda Stereo y los Redondos convivieron en perfecta armonía.

> Pese a que el show fue siempre intenso, el clima fue distendido arriba y abajo del escenario.

> Los cuatro saben que el aporte del público es importante. Por eso transformaron el vivo en un ida y vuelta permanente con la gente.

Por todo esto y, seguramente, algo más, Catupecu hoy se postula silenciosa como una de las bandas más poderosas de la escena local. Habrá que ver quién le hace frente.


Vea las mejores instantáneas del show en: Fotos Catupecu Machu




-----

(*) Mario Yannoulas (myannoulas@mvprensa.com.ar) es periodista.
Participa en MV Prensa desde julio de 2004.






Imagen:
Tomás Vela

© MV Prensa / Mayo de 2005

 


 
 
 
 
 
 
 


® Copyright 2004 MV PRENSA | Todos los derechos reservados
Sitio desarrollado por SYS Informática