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El
grupo liderado por el locuaz Ricardo Iorio regresó
al estadio de la avenida Del Libertador después
de un año. El ex Hermética volvió
a hablar de más y dejó a Claudio Marciello,
su guitarrista, como lo único rescatable del
show.
Si no fuera por el talento de Claudio Marciello, ir
a un show de Almafuerte casi no tendría sentido.
El Tano brilla solito en un contexto que le cierra las
puertas a un público más amplio. Así,
acompañado por un Iorio incoherente, un Bin Valencia
embarullado, un Beto Ceriotti casi imperceptible, y
proyectado por un sonido extremadamente confuso, parte
del muy buen trabajo del guitarrista se pierde en el
olvido.
Lo
correcto sería separar la música
de Almafuerte de los comentarios que Ricardo Iorio hace
entre tema y tema. Se hace difícil, ya que todo
lo bueno que pueda aportar el grupo pierde sentido si
su líder parece contradecir su propio pasado,
y crea la sensación de que mañana despotricará
contra lo que hizo hoy.
Ante
un Obras repleto, que instó a agregar una nueva
función para el 21 de mayo, Almafuerte convenció
a un público que, cegado por el fanatismo, veneró
a Iorio y festejó cada tema pese a las deficiencias
del sonido.
La
música
Media
hora después de las nueve, las hordas metaleras
clamaban por su rey. Según ellos, "Iorio
es lo más grande del heavy nacional" por
su vasta e innegable trayectoria.
El
Visitante, un recuerdo para los ex combatientes de Malvinas,
levantó por primera vez a las miles de personas
que vistieron de negro en Obras. Luego llegó
Yo Traigo La Semilla, fruto de Ultimando, el más
reciente trabajo del grupo.
La
lista de temas dejó un show bastante parejo en
cuanto a los climas. Las baladas metaleras como Convide
Rutero, Ruta 76 y Sé Vos estuvieron bien distribuidas
a lo largo de las dos horas que duró el concierto.
Predominaron
los temas de Almafuerte y A Fondo Blanco, placas editadas
por el grupo en 1998 y 1999, respectivamente. Del primero
sonaron Mano Brava, Almafuerte, Triunfo, y Ser Humano
Junto A Los Míos, entre otros. Del segundo, tuvieron
lugar temas como Homenaje, Si Me Estás Buscando,
A Vos Amigo y Hoy Es.
El
prodigioso Claudio Marciello demostró sus cualidades
en cada tema, en cada solo, y no se nubló ni
con el humo de cigarrillo que subía de su boca.
Desde
que abandonó el bajo, Iorio está más
metido en su papel de cantante y se lo toma con más
responsabilidad. Interpretó bien los temas y
se hizo cargo
de manejar al público, como siempre. Por su parte,
Bin Valencia no es ningún relojito; por momentos
se fue de tiempo y con fraseos complicados hizo más
ruido que música.
Cerca
del final aparecieron Sentir Indiano, Orgullo Argentino,
Sirva Otra Vuelta Pulpero, 1999 y, para el cierre, Tú
Eres Su Seguridad. Iorio se sacó la remera y
abrazó a sus compañeros para el último
saludo, coronado con una interminable lluvia de palillos
que desde el escenario cubrió el piso del estadio.
Después de Cromañón
El
frontman de Almafuerte habló de temas que fueron
recurrentes toda la noche. Uno de ellos tuvo que ver
con el cuidado de la seguridad luego de la tragedia
de República Cromañón del último
30 de diciembre.
>
"Ahora todos los inspectores son buenitos ¿no?,
ya no piden coimas" ironizó Iorio y remató:
"¡Vayan a laburar, hijos de puta!".
> "Después de Cromañón
son todos responsables, nos dicen qué tenemos
que hacer. Nosotros estamos tranquilos porque nunca
alentamos las bengalas".
> "Tocamos en Obras porque no hay más
lugares, si seguimos así vamos a terminar tocando
en Radio Spléndid".
> "Desde ahora no nos dejan ni fumar, ni tomar
vino, ni nada. Pensar que los curas que violan chicos
están sueltos, y cuatro pibes que están
en la calle tomando cerveza terminan en la comisaría".

Gays
El ex V8 y Hermética hizo, nuevamente, menciones
despectivas de la homosexualidad, y eso que nadie le
preguntó nada. "Ahora tenés que ser
puto para que te pasen por la radio, o afeminado para
que te hablen las minas" aseguró. "A
nosotros no nos dan prensa porque no somos ningunos
putos" concluyó más tarde ¿Será
por eso?

Monumento a Pappo
Un
momento emotivo fue la dedicatoria del tema Del Más
Allá para Pappo. "Nos afectó mucho
que se fuera, aunque murió en su ley" admitió
Iorio. "Los amigos le vamos a hacer un monumento
con arena y cemento, ¡y la voy a pagar yo, manga
de putos!", anunció.
Las
vertientes de Hermética
Luego
del homenaje para la H, con Otro Día Para Ser,
el ahora líder de Almafuerte se ocupó
de sus ex compañeros. "Esta es la victoria
de la moral sobre las malas intenciones", dijo
sonriente en complicidad con su público, que
coreó Triunfo y festejó la ya polvorienta
disolución de Malón, conjunto formado
por los otros ex Hermética. "¿Saben
que esos putos me hicieron un juicio?, ahora les tengo
que dar plata a esos tragaleche", informó
con elegancia.
El
público
Parece
increíble, pero ahora los metaleros también
tienen celular. Sí, de los plateaditos y con
pantallita azul. Todo un signo de que hasta las más
rígidas costumbres han cambiado.
Empapados
de la prosa y la moral iorianas, entonaron el Himno
Nacional antes del concierto y cantaron clásicos
de recital, como ese que dice que el que no salta es
un inglés. La bandera argentina con el nombre
del grupo al fondo del escenario marcaba una sintonía
entre la gente y las intenciones de la banda. Más
que una sintonía, parece que los seguidores de
Iorio estuvieran esperando escucharlo hablar y dar consejos
para obrar en consecuencia y saber qué pensar.
En un intento por reivindicar a los trabajadores en
vísperas de su día, Almafuerte volvió
a Obras después de un año, sin demasiados
cambios. Todo parece indicar que el 21 Iorio seguirá
hablando por hablar, mientras que Marciello seguirá
demostrando que es uno de los mejores guitarristas del
país, que necesita un espacio propio.
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(*) Mario Yannoulas (myannoulas@mvprensa.com.ar)
es periodista.
Participa en MV Prensa desde julio de 2004.
Imágenes:
Tomás Vela
© MV Prensa / Mayo de 2005
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