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El
día 8 del Quilmes Rock fue uno de los menos concurridos.
A pesar de la presencia de Paralamas y Charly García,
que llegó más de media hora tarde, la
mayoría de los otros artistas podría haber
convocado más público algunos cuantos
años atrás, pero no actualmente.
Una de las apuestas fuertes era la presentación
de Paralamas Do Sucesso. El grupo brasileño que
lidera Herbert Vianna no tuvo demasiado público
propio. Parecía más bien un aperitivo,
como para ir saboreando el show de Charly y preparar
las gargantas. Igualmente, tenían algo más
para dar.
Exactamente a las 20.10, el guitarrista y cantante apareció
en escena en la silla de ruedas que usa desde aquel
accidente que hace dos años lo tuvo al borde
de la muerte.
Vianna saludó y agradeció la invitación
al festival:
"Hola hermanos argentinos. Estamos
muy contentos por estar acá y compartir un escenario
con Charly" dijo emocionado. Luego dio comienzo
a un show que no aburrió a nadie, ni a los que
no conocían a la banda. La gente se mostró
bien predispuesta a pasar un buen rato antes del plato
fuerte, y así fue.
Cuando entre el público apareció una bandera
de Brasil, Vianna pidió que las fronteras se
eliminaran, "para tener un equipo de fútbol
con Romario y Maradona jugando juntos", y se llevó
todos los aplausos. Así, el trío, que
fue acompañado por un percusionista, un tecladista
y un set de vientos, dio un buen espectáculo
y hasta pidió tiempo para hacer un tema más.
Los brasileños dieron más de lo que muchos
esperaban.
En Caballito todos esperaban todo de Charly García,
que, según la grilla de horarios, debía
empezar su show 20 minutos antes de las 22. Pero, lo
único que llegó puntual a las 21.40 fue
la hora, porque el creador del Say No More no sólo
no había empezado a tocar, sino que ni siquiera
había pisado Ferro.
El telón que cubría el Escenario Quilmes,
exclusivo de Charly, finalmente se abrió 45 minutos
después de lo pactado. Durante los primeros temas,
el ex Sui Generis y Serú Girán estuvo
más preocupado por remarcar los problemas de
sonido que por hacer lo suyo y, si algún teclado
no sonaba, lo tiraba directo al piso. "Nunca más
toco en festivales, sale todo desprolijo", amenazó.
Musicalmente, fue más de lo mismo. Lo más
interesante fueron las palabras entre canciones, que
despertaron risas y aplausos entre sus súbditos:
"Yo fui rocker, punk, heavy, pop, new wave, electrónico
y no sé que más, pero nunca alternativo"
afirmó, y luego preguntó: "¿Vino
la chica esa que dicen que es mi hija?, ¿y la
madre? ¿No?, saludos al padre entonces".
Antes de Paralamas había pasado Vox Dei, una
de las ofertas inexplicables de la fecha que, igualmente,
tuvo una hinchada propia. Willy Quiroga, bajista y cantante
del grupo, dijo en conferencia de prensa: "Estamos
agradecidos de que nos hayan invitado, porque nosotros
somos los creadores de todo esto".
Algunas de las otras bandas y solistas que se presentaron
ayer fueron Turf, Hilda Lizarazu, Tirador Laser, Fabiana
Cantilo, Emme, Celeste Carballo, Javier Calamaro y Dante
Spinetta.
Así fue el anteúltimo día de Quilmes
Rock, que generó un clima familiar distinto de
aquellas jornadas más concurridas, como la de
los días 2 y 5, con The Wailers y Bersuit a la
cabeza.
Vea
también Fotos
Quilmes Rock 04, Día 8
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(*) Mario Yannoulas (myannoulas@mvprensa.com.ar)
es periodista.
Participa en MV Prensa desde julio de 2004.
Imagen:
Tomás Vela
© MV Prensa / Octubre de 2004
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