|
El
fotógrafo más influyente del siglo XX, Henri Cartier-Bresson,
sólo se consideraba un reportero.
Viajó por el mundo con "el más ligero de los equipajes",
lo que -según él diría- le permitía ausentarse como
persona para recoger mejor el instante. Esa fue la clave
de todos sus retratos y reportajes: ser un intruso en
puntas de pie. Nació en Chanteloup, Francia, en el
seno
de una familia acomodada que le inculcó el gusto por
el arte.
Luego de la escuela en Paris, estudió pintura con André
Lhote y fue por un corto período a Cambridge, Gran Bretaña.
En 1932 André Vogel
le publicó su primer reportaje gráfico en la revista
VU, y ese mismo año expuso en la galería Julien Levy
de Nueva York.
A partir de 1937 empezó a trabajar para varias revistas
y periódicos como reportero gráfico. Durante la Segunda
Guerra Mundial fue llamado a filas en la Unidad de Cine
del Ejercito Francés. En 1940 es apresado por los alemanes,
pero consigue escapar, militando posteriormente en organizaciones
clandestinas.
En 1947 fundó en Nueva York la famosa Agencia Magnum,
junto a sus amigos Robert Capa, David Seymour y Georges
Rodger. A partir de 1950 se dedicó a recorrer Europa,
Oriente y la antigua URSS realizando grandes reportajes
fotográficos que posteriormente se transformarían en
libros.
Para la prolongación de su ojo, como Cartier-Bresson
llamaba a su Leica, hay que establecer un párrafo aparte.
La cámara alemana le permitió
caminar durante todo el día "con el espíritu tenso",
buscando en las calles la oportunidad de tomar fotografías
"del natural", como si fueran flagrantes delitos.
Escribía con tinta china, porque de esta manera no le
era posible extenderse. Ya fuera testimonio, leyenda
o dedicación; siempre había una lograda improvisación.
Tras la muerte de su amigo Capa, Henri Cartier-Bresson
escribió: "Capa para mi llevaba el traje de luces de
un gran torero, aunque él no mataba. Jugador empedernido,
se debatía generosamente por él y por los demás en un
torbellino. La fatalidad quiso golpearle en plena gloria."
Crítico y observador penetrante, sus escritos acerca
de la teoría y práctica de la fotografía han ejercido
una influencia decisiva en todos los fotógrafos
contemporáneos; sin embargo tejió con equilibrio dos
actividades más: el cine documental y la pintura. Como
al principio de su vida, fue justamente la pintura la
que lo acompañó hasta su último día.
"En fotografía, como en otras cosas, el instante es
su propia pregunta y a la vez su respuesta".
Henri Cartier-Bresson (1908-2004)
-----
(*) Miguel Martinez (mmartinez@mvprensa.com.ar)
es fotógrafo.
Participa en MV Prensa desde la fundación del medio,
en abril de 2004.
Imágenes:
http://www.elmundo.es/
http://www.henricartierbresson.org/
© MV Prensa / Agosto de 2004

|