CULTURA | Homenaje al ambientalista Steve Irwin
El verdadero Cocodrilo Dundee
Por Mariano Cerdán*



Había una vez un niño australiano que para su sexto cumpleaños no pidió autitos, ni pelotas, ni siquiera una simpática mascota canina o gatuna, sino una pitón de tres metros y medio de longitud. Así, Steven Robert Irwin comenzaba a reflejar desde pequeño una pasión por los animales salvajes que crecería día a día, y sólo se interrumpiría el lunes 4 de septiembre de 2006 con su muerte.

Si se conoce la infancia del Cazador de cocodrilos, resultará casi natural entender la adoración que sentía por la fauna. A principios de la década del setenta los padres de Steve, Bob Irwin y Lyn Irwin, compraron 4 acres (1,62 hectárea) en Queensland, al noreste de Australia, y fundaron El Parque del reptil de Beerwah. Así nació la tradición de los Irwin que ligaría a cada integrante de la familia a la conservación de los animales.

Al principio tuvieron que vivir en un viejo trailer mientras se terminaba de edificar una vertiente y la propia casa familiar. "Nuestro hogar era un mini zoológico y también funcionaba como hospital de la vida salvaje, lleno de serpientes por todos lados", comentaba Steve en su página web. Luego el parque sería ampliado para cubrir 64 acres (25,90 ha) y dar a la familia un respiro de tan abundante convivencia salvaje (en la actualidad el zoo tiene 250 acres, es decir un poco más de 101 ha) Viviendo en el Beerwah, Steve creció rodeado de animales de diferentes especies y se fue involucrando con ellos mediante las tareas cotidianas que se requerían, como la alimentación y cuidado de reptiles.


La consagración

Los años noventa serían un punto de inflexión en el aspecto personal y profesional del rubio nacido el 22 de febrero de 1962 en Essendon, en las afueras de Melbourne. Tras el alejamiento de sus padres, Steve tomaría el control y la total responsabilidad del parque rebautizándolo Zoológico de Australia. En esa década aparecería su primer documental en televisión sobre vida salvaje y luego, en su mismo parque haciendo una demostración, conocería a su futura esposa, la conservacionista norteamericana Terri Raines. En 1992 contraen matrimonio y convierten a su luna de miel en el primer episodio de Cazador de cocodrilos (The crocodile hunter), programa que Steve desarrolló con John Stainton, su amigo productor de televisión, y que significó el comienzo de la relación laboral con Animal Planet, perteneciente al grupo de Discovery Chanel. Con los años la serie se transformó en un éxito mundial visto en 122 países por más de 200 millones de televidentes, lo que generó que Steve fuera invitado a un sin fin de programas, entre ellos el de gran audiencia The tonight show, de Jay Leno.

El cine no quedó fuera del proyecto de vida Irwin. Tuvo una pequeña participación junto a Eddie Murphy en Dr. Dolittle 2 y el rol estelar en la película Cazador de Cocodrilos (Crocodile hunter: Collision course), muy aceptada entre las familias pero no tanto por la crítica, pese a ganar 33 millones de dólares, 21 más de lo que costó su producción.


Una vida, una misión

Con gran popularidad y gracias a su capacidad de liderazgo, Steve se embarcó en nuevos proyectos destinados al estudio y la preservación de las especies. Con la intención de incluir y de implicar a gente que quiera apoyar la protección de la fauna dañada, amenazada o puesta en peligro, Steve y su esposa crearon la fundación Guerreros de la vida salvaje (Wildlife Warriors) con el objetivo de proteger y realzar los ambientes naturales, proporcionar educación e información al público para desarrollar el conocimiento de la fauna, para emprender investigaciones y recomendar protección para especies en peligro.

Lo que Irwin buscaba a través de su fundación, programas y documentales era concienciar a la gente sobre los riesgos que corren algunas especies a causa del maltrato del hombre. Su estilo audaz y pasional era lo que lo diferenciaba del resto. Viendo sus filmaciones, se puede percibir la devoción que sentía por la fauna y la entrega que brindaba en cada uno de sus shows, al igual que el compromiso que lo vinculó a la naturaleza hasta el último minuto de su vida.

"Me considero un guerrero de la vida salvaje: mi misión es salvar a todas las especies amenazadas del mundo", decía una y otra vez a quien le preguntara por su tarea en la vida. Para él, la conservación del medio ambiente era su camino y destino a la vez. Su mayor preocupación era poner al resguardo todos los animales amenazados y la limpieza de los suelos para mantener los hábitats naturales. Por eso compró grandes porciones de tierra en Australia, Vanuatu, Fiji e inclusive en Estados Unidos y los convirtió en sitios seguros para la fauna.

Resultaba difícil ver al australiano enojado, pero cuando se trataba de la matanza indiscriminada de los animales para el uso de sus pieles o para degustarlos, el conservacionista dejaba de lado su natural simpatía: "Estos pequeños Hitlers usan la ciencia como camuflaje para hacer dinero con nuestros animales, así que cuando asesinen a un animal y lo llamen un acto sustancioso, yo estaré allí para pelear". Frases como esas definían su pensamiento y su plan de trabajo, dejando en claro a quien no lo conociera a qué se dedicaría siempre.

Pero Steve no era solidario solamente con los animales. En noviembre de 2003 se encontraba filmando un documental en la península de la baja California de México, cuando escuchó un reporte de un par de buzos desaparecidos en la zona. Sin dudarlo, suspendió todas sus actividades y reunió a su grupo para ir en auxilio de las dos personas. Al segundo día de búsqueda encontraron a uno de ellos, Scott Jones, agarrado a unas piedras en una zona con corrientes peligrosas y lo subieron al bote de Irwin, quien personalmente lo atendió. Lamentablemente, la segunda persona, una señora mayor de 70 años, fue encontrada muerta más tarde por un avión de rescate.


Amor y odio

Como consecuencia de la debilidad que sentía por los animales y su gran pasión en relacionarse con ellos, algunos actos arriesgados por parte del ambientalista han generado controversia.

Una de sus acciones más recordada y criticada fue la ocurrida en enero de 2004, cuando en un show en el que presentaba en sociedad a su hijo Robert Clarence alimentó a un cocodrilo con el pequeño Bob de sólo un mes de vida en brazos. El niño estuvo bastante cerca del animal, lo que representó cierto peligro para la criatura y una sensación de inseguridad e irresponsabilidad por parte de Steve, según difundió uno de los tres canales que cubría el evento. Diferentes grupos destinados a proteger los derechos y bienestar de los niños, grupos de defensa de los derechos de los animales y una parte de su teleaudiencia lo desacreditaron y llegaron a comparar la situación con la realizada por el cantante norteamericano Michael Jackson, en la que el astro pop mostraba al público a su bebé recién nacido, sosteniéndolo entre sus manos fuera de la baranda de seguridad del balcón de un hotel situado en Alemania. En su defensa Irwin declaró haber estado siempre en total control de la situación: el cocodrilo era muy viejo, estaba afuera del agua y cansado por varios ejercicios hechos con anterioridad al inicio del espectáculo; ya había sido generosamente alimentado antes de que arribe la gente; había 8 asistentes alrededor de Steve y su hijo, a dos metros el más cercano y no más 10 el más distante y, por si todo esto no fuera suficiente, el naturalista afirmó que él se podía caracterizar por muchas cosas, menos por subestimar a un cocodrilo. Pero quienes insistían en acusarlo de temerario y padre irresponsable no entendieron sus argumentos como válidos. Debido a la presión de grupos humanistas y a la creciente polémica desarrollada en torno al episodio, el gobierno de Queensland se vio obligado a cambiar las leyes sobre el manejo de cocodrilos prohibiendo que niños y gente no experimentada traspase las barreras de seguridad como parte de ese o cualquier otro show.


Un arma de doble filo

El fervor y entusiasmo que Steve vivía cuando realizaba su trabajo era desbordante y contagioso. Con sólo escucharlo hablar a través de sus programas, daban ganas de salir corriendo al zoo más cercano para experimentar lo que nos contaba episodio tras episodio. La frescura y simpleza con la que nos instruía eran únicas. Donde fuera que estuviese junto a los animales, dejaba en libertad a su niño interior y con una sonrisa inmensa se abalanzaba sobre un cocodrilo para atar su boca y llevarlo a un sitio más seguro.

Fueron justamente esos sentimientos sobre la fauna los que lo llevaron hasta Baat Reef, cerca de la isla Low, a unos 2.100 kilómetros al norte de Brisbane, capital del Estado Queensland. Steve viajó hasta allí para realizar la filmación de una escena para la serie Great Barrier Reef, que conduciría su hija Bindi Sue de ocho años de edad. Nadie hubiese imaginado que esa sería la última intervención ecológica del Cazador de cocodrilos. El aguijón de la cola de una raya de un metro de lado a lado y unos 100 kilogramos (animal generalmente tranquilo con los seres humanos y rara vez mortal su veneno) se clavó en el corazón de Irwin, dejándole muy pocos segundos para siquiera sufrir. Stainton, quien se encontraba junto a Steve durante el accidente fatal, declaró: "Se fue haciendo lo que más amaba, se fue feliz y en paz". La actividad que por muchos años le había dado todo ahora se lo quitaba. La efusividad con la que disfrutaba su trabajo hizo que en más de una ocasión se aventure en la búsqueda de un encuentro más cercano e íntimo con las especies, muy conciente del riesgo que ello implicaba.

Con la noticia de su muerte, miles de fanáticos inundaron las páginas de Internet tratando de saber más sobre el incidente. La televisión mundial, a modo de homenaje, comenzó a transmitir todo programa en el que haya estado Steve como invitado. Se habilitaron páginas en todo el mundo para que sus seguidores puedan enviar sus condolencias y despedir al hombre que vivió 44 años para enseñarles con el profesionalismo de un hombre y la eterna alegría de un niño, que la naturaleza es más fascinante y merecedora de respeto de lo que creemos.

El servicio público que se realizará el miércoles 20 de septiembre no sólo será un homenaje para Steve, sino que también funcionará como acto de recaudación, ya que cada persona que asista al funeral deberá realizar una donación para la fundación Wildlife Warriors. Resulta increíble que ni la muerte detenga a Steve si se trata de continuar la ayuda a la naturaleza. Que las tres mil invitaciones disponibles para la despedida se hayan agotado en sólo 17 minutos confirma lo que ya se sabía: se fue un referente del respeto y amor a todo ser vivo. Alguien que transformó la manera de ver a la naturaleza, y específicamente a esos reptiles que más de una vez hemos mirado con desconfianza. La vida salvaje se encuentra de luto, pese a todo lo que creció y se pudo difundir durante los años de acción del querido australiano. Los reptiles se han quedado sin su protector más adorado, sin su gran rival pero, fundamentalmente, sin esa extraña persona que disfrutaba más en ponerse a la altura de ellos que en recordarles el poder de destrucción que sólo tiene el ser humano.




+[INFO]:
-Homenaje Especial de AnimalPlanet
http://www.animalplanetlatino.com/cazador_de_cocodrilos/introduccion/index.shtml
-Australia Zoo
http://www.crocodilehunter.com/australia_zoo/index.html
-Los últimos momentos de Irwin, BBC Mundo
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_5318000/5318122.stm
-Steve Irwin, Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Steve_Irwin
-Los seguidores de Steve Irwin, sospechosos de la muerte
de varios peces raya en Australia, El País (España)

http://www.elpais.es/articulo/gente/seguidores/Steve/Irwin/sospechosos/muerte/
varios/peces/raya/Australia/elpporgen/20060912elpepuage_3/Tes/




-----

(*) Mariano Cerdán (mcerdan@mvprensa.com.ar) es periodista.
Participa en MV Prensa desde julio de 2006.






Imágenes:
http://iblnews.com/
http://rfleming.rmplc.co.uk/
http://pub.tv2.no/
http://www.spectroscopynow.com/
http://www.uwsp.edu/
http://www.videomax.ro/

© MV Prensa / Septiembre de 2006


 
 
 
 
 
 
 


® Copyright 2004 MV PRENSA | Todos los derechos reservados
Sitio desarrollado por SYS Informática