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Qué
valientes se veían nuestros buques de guerra
al amanecer. Desperdigados por el azul mar Mediterráneo,
con sus cañones y ametralladoras sobresaliendo.
Era una armada encabezada por el Gloucester y el ISS
Nashville, el York y la esbelta fragata francesa antisubmarinos
Jean de Vienne.
Estos
barcos nos representan a nosotros, esos navíos
que los libaneses miraban con tanta intensidad este
jueves. Representaban el poder occidental, el poderío
militar de nuestras economías multimillonarias.
¿Quién se atrevería a desafiar
a semejante marina?
Nuestros
periodistas dijeron que esta sería la más
grande evacuación desde Dunkerque. Ahí
está. Otra vez la Segunda Guerra Mundial. Y ésta
fue otra cruel mentira que los libaneses captaron de
inmediato. Pues este inmenso poderío no llegó
a salvar a Líbano, a proteger a la nación
que está siendo destruida por Israel, el aliado
de Estados Unidos. Líbano, cuya democracia floreciente
fue elogiada por nuestros líderes el año
pasado, tras levantarse sobre las dictaduras del mundo
árabe.
Pero
no, los barcos se aproximaron tímidamente al
amanecer pidiendo a Israel permiso para ayudar a los
extranjeros a huir. Estos imponentes buques de guerra
fueron enviados por los líderes occidentales
que (con excepción del presidente francés,
Jacques Chirac) han sido demasiado pusilánimes,
cobardes e inmorales como para pronunciar una sola palabra
de compasión por el sufrimiento de Líbano.
Lord
Blair de Kut al Amara se limitó a condenar a
Hezbollah por atacar a los israelíes la semana
pasada. Sí, lord Blair, en efecto ellos fueron
los que "comenzaron esto", como lo repite
una y otra ve nuestro secretario del Exterior sin nunca
mencionar que los israelíes han asesinado salvajemente
a más de 300 civiles libaneses. No, esos barcos
que vi llegar al puerto de Beirut no representan Dunkerque.
Representan Munich.
Hasta
los reportes de periódicos y la televisión
logran evadir la realidad. Mientras nuestros alegres
marineros ayudaban a los ancianos a abordar, los marines
estadunidenses pisaron tierra brevemente -o bien "irrumpieron
en la playa", según un inmortal despacho
de Associated Press, para proteger sus naves- y las
cámaras de la televisión buscaban entre
la multitud a los refugiados apropiados para ser fotografiados.
Su problema era que casi toda la evacuación era
de libaneses con doble nacionalidad.
Las
cámaras se movían inexorablemente hacia
los pocos hombres de ojos azules y damas rubias, de
ese tipo que relacionamos con nuestros amigos y familiares,
es decir, gente que no se parecía ni remotamente
al resto de los refugiados. Era patético. Estamos
traicionando a los libaneses y aun así tratamos
de no filmar a los pocos que tienen la fortuna de escapar
a bordo de nuestros barcos.
Claro
que hay varias formas de escape y uno de los más
avezados Houdinis políticos es el excelentísimo
señor Jeffrey Feldman, embajador estadunidense
en Líbano. En las últimas horas tuvo que
escuchar -en persona- al primer ministro libanés,
Fouad Siniora, pedir desesperadamente un cese del fuego
para poner fin a la destrucción ejecutada por
la fuerza aérea israelí. "¿Acaso
el valor de la vida humana es menor en Líbano
que cuando se trata de la vida de ciudadanos de otros
países?", preguntó Siniora. "¿Puede
la comunidad internacional quedarse impasible mientras
Israel ejecuta esta represalia despiadada en nuestra
contra?", agregó. Respuesta: sí.
Todo
esto ocasionó al señor Feldman un pequeño
problema. Este es el mismo señor Feldman, recuérdenlo,
que amontonó laureles ante el señor Siniora
y su gobierno democráticamente electo, resultado
de lo que el año pasado dio en llamarse la "revolución
de cedro", luego de que fue expulsado de Líbano
el ejército sirio.
Pero
si el señor Feldman hubiera apoyado a Siniora
en su condena a Israel, sin duda el embajador habría
sido convocado por el Departamento de Estado, en Washington,
y acto seguido lo habrían despachado a la embajada
estadunidense en Ulan Bator. ¿Qué podía,
entonces, responder al llamado de Siniora? Feldman dijo
que lo que el primer ministro dijo fue "elocuente
y conmovedor". "Elocuente", queriendo
decir que "sabe poner una palabra junto a la otra",
y conmovedor como sinónimo de "triste".
Ahora,
vamos al departamento de Verdades Domésticas.
Siniora no mencionó a Hezbollah. No dijo que
fue incapaz de evitar el insensato ataque que el grupo
perpetró contra Israel la semana pasada. No quiso
criticar a esta poderosa guerrilla que siempre lo rebasa
porque eso hubiera constatado que Siria todavía
controla los acontecimientos en este hermoso y dañado
país.
El
primer ministro no se atrevió a criticar a Sayed
Hassan Nasrallah, líder de Hezbollah al cual
Israel trató de asesinar horas más tarde
lanzando enorme cantidad de bombas en lo que dio en
llamarse el "bunker" en los suburbios del
sur de Beirut. Fue una explosión que sacudió
toda la ciudad. Mentira, exclamó Hezbollah. Lo
que se atacó fue una mezquita en construcción.
En
fin; uno tiene que decir que el lugar en que cayeron
las bombas y las paredes que quedaron parecen tener
un diseño islámico. Pero al inspeccionar
el lugar detenidamente, también se da uno cuenta
de que había un sótano muy grande. Enorme,
a decir verdad. "Bueno, supongo que las en mezquitas
también hay sótanos, pero..."
En
efecto. Hoy en día nadie confía en que
las cosas sean lo que parecen. Esto también se
aplica a la promesa del presidente George W. Bush de
pedirle a Israel que deje de destruir la infraestructura
en Líbano. Fue un gesto elocuente y, sin duda,
conmovedor. Pero ya no queda mucho de la infraestructura
de Líbano que pueda ser destruida.
© The Independent
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(*) La Jornada de México (http://www.jornada.unam.mx/)
es la edición digital del diario La Jornada, fundado
en 1984. Se caracteriza por ser uno de los medios en
abordar el trabajo periodístico con el mayor compromiso
social y seriedad en todo el mundo. Immanuel Wallerstein,
Noam Chomsky, Robert Fisk, James Petras, Howard Zinn
y José Steinsleger son algunos de los reconocidos autores
que el diario mexicano suele publicar.
Fuente:
La Jornada de México / 21.07.06
http://www.jornada.unam.mx/
Traducción:
Gabriela Fonseca
Imágenes ESPECIAL CRISIS MEDIO ORIENTE:
http://newsimg.bbc.co.uk/ / http://www.laverdad.com/
/ http://www.rontravel.com/ / http://calpeacepower.org/
/ http://www.elconfidencial.com/ / http://www.cbc.ca/
http://www.nationalvanguard.org/ / http://vega.soi.city.ac.uk/
©
MV Prensa / Julio de 2006
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