PAÍS | Apertura al público del centro clandestino de detención y tortura
'Bienvenidos los dioses del Olimpo'
Por Paula Eimer*



Susana Caride abre la puerta de madera desvencijada y, de prisa, comienza: "Acá es donde nos mantenían encerrados, allí estaban las celdas, y por ahí nos torturaban; y acá estaba la salita de enfermería donde te recuperaban para después poder seguir". En el Pozo del centro clandestino de detención, tortura y exterminio "El Olimpo", ella señala los lugares que la marcaron, ahora disfrazados, remodelados, para tapar las atrocidades que produjo el batallón 601 de Inteligencia del Ejército liderado por Carlos Suárez Mason ahí, desde agosto de 1978 hasta fines de enero de 1979.

Familiares de desparecidos y sobrevivientes de El Olimpo, organismos de Derechos Humanos, organizaciones barriales y sociales, y el Gobierno de la Ciudad son los responsables de decidir el proyecto
que se llevará a cabo a partir del año que viene en este predio traspasado a la comuna porteña ubicado en la calle Ramón Falcón entre Lacarra y Olivera (Floresta) La gente del casco histórico está trabajando para poder determinar, con las pocas marcas que quedan, los relatos de los sobrevivientes y los planos, cómo estaba realmente distribuido en su interior el pozo.

El Olimpo fue abierto al público por primera vez, el último fin de semana de noviembre. Unas horas antes de que comience la muestra fotográfica, Susana realiza una especie de tour a gran velocidad, mientras cuenta que ya no le produce tantos escalofríos volver ahí. Va seguido. Desde 1984 que hace reconstrucciones y sus testimonios sirven para los sucesivos juicios que desembocaron en nada. "Ahora se puede decir que hasta estoy contenta de volver; desde que (el juez federal Daniel) Rafecas está a cargo, siento que se hace algo de justicia", comenta, refiriéndose al magistrado que sancionó en octubre pasado el procesamiento con prisión preventiva a 15 represores encargados de realizar los secuestros y torturas en "El Atletico", "El Banco" y "El Olimpo". "Hago todo esto para poder ver las caras de ellos en el banquillo, para poder verlos y que se den cuenta de que no nos quebraron. Estamos acá, y la tienen que pagar con todas las de la ley. Para que digan: 'Por qué no la matamos a esta negra de mierda'", intenta explicar con voz calma la ex militante del viejo peronismo de base, hermana de uno de los fundadores de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP)

El oscuro paseo continúa. "Acá había un cartel que decía 'Bienvenidos los dioses del Olimpo', en la entrada de las dos oficinas del grupo de tareas", y Susana, con un gesto de dolor e ironía, se le retuerce la cara. De lo que fueron las oficinas sólo queda una sola, donde se da la charla junto a la recién llegada Isabel Cerruti, a quien, con su voz calma y paciencia didáctica para explicar, se le notan los años de docencia.

Isabel cayó en el Centro clandestino "El Banco" el 22 de julio de 1978, y cuando se cerró la pasaron a "El Olimpo" hasta el 26 de enero del 1979, día en que la liberaron. Aún no entiende porque salió viva. Pensar en los días posteriores a su liberación es lo único que le hace quebrar un poco la voz. "Yo no me quería olvidar de nada de lo que había aprendido acá adentro, del compañerismo de saber lo que le hacía falta al otro con solo una mirada, de los que habían quedado adentro y que sabía que no iba a ver más. No me quería olvidar de nada, y eso me tenía paralizada", dice perdiendo la mirada a través de una de las ventanas rotas. También recuerda, aunque no quiere, algo que jamás podrá olvidar: "Los gritos que escuché acá nunca los había escuchado, y nunca los volví a escuchar: eran desgarradores. Saber que estaban torturando a un compañero era peor a que te torturen a vos."

No está de más explicar que la picana y las violaciones eran de los métodos preferidos que utilizaban para poder "sacar información".

Estas dos mujeres, junto a otros sobrevivientes, tratan con su trabajo de mantener la memoria viva. La de sus compañeros, la de sus convicciones. Es por eso que luchan hoy por recuperar el espacio de "El Olimpo", y reconquistarlo para la "memoria".

Las propuestas para la utilización del predio de algunos grupos de vecinos han desconcertado a los sobrevivientes e hijos de desaparecidos: realizar un complejo de canchas de fútbol, fue una de los ofrecimientos más disparatados.

La única explicación que le encuentra Isabel es la falta de conocimiento de lo que realmente sucedió allí.


Los nacidos en democracia


Una encuesta realizada a 70 universitarios de entre 18 y 25 años reveló que ésta generación no tiene noción de lo acontecido durante la última dictadura militar.

Entre las respuestas más reiteradas sobresalen que los desaparecidos son más de 100 mil, todos ellos fueron militantes de Montoneros, y todos los combatientes de Malvinas eran militares.

Iván Troitero, integrante del equipo de investigación de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) aclara dos de estos puntos: se estima que los desaparecidos fueron más de 30 mil, y aunque no se sabe cuantos integraban la Organización Montoneros, se cree que era mucho menor a ese número. "Los desaparecidos fueron militantes de todas las organizaciones revolucionarias (FAR, ERP, Montoneros, JUP, etc.) y sus familiares y allegados", según aclara Troitero.

No es coincidencia que estos temas justamente fueron los tabúes al volver la democracia. Acorde a lo que reveló Edgardo Esteban, ex combatiente y guionista de la película Iluminados por el fuego, "la primera vez que (el ex presidente Raúl) Alfonsín habló de nosotros fue en el discurso de Semana Santa, aludiendo a los Héroes de Malvinas. Nunca antes nos había nombrado".

Y, por si queda alguna duda, los que pelearon en las islas eran, en su gran mayoría, muchachitos que estaban realizando el Servicio Militar Obligatorio.

La ley de Educación Nacional, en el artículo 43 indica que los alumnos tienen "derecho a recibir educación en cantidad y calidad tales que posibiliten el desarrollo de sus conocimientos, habilidades y su sentido de responsabilidad y responsabilidad social".

Pero esta cantidad de información adquirida en los años de educación secundaria (o EGB, según el área del país), no es suficiente como para comprender "lo que produjo la política económica de los militares, ni sus consecuencias en la actualidad", opina Troitero, que carga con el orgullo y el dolor de ser hijo de desaparecidos.

La mayoría de los consultados recuerda pocas ocasiones en las que sus profesores del secundario les enseñaban sobre los acontecimientos de la última dictadura. "Para los chicos es tan lejano como hablar sobre San Martín", cuenta sobre sus experiencias en el aula Cerruti.

Las intenciones en el sistema educativo no son malas, pero como explica Isabel, los educadores, tanto profesores como padres, son personas que crecieron en el miedo de sucesivos golpes de estado. "Yo me acuerdo del menemismo, de una marcha cuando empezó la lucha por la educación pública, antes de la carpa. Y Menem dijo: 'Guarda, tengan cuidado, no sea cosa de que ustedes estén fomentando con estos chicos lo de los desaparecidos'. Al día siguiente no hubo más marchas. Esa palabra alcanzó; el miedo caló muy hondo", recuerda, frustrada, la docente.

Recién en 2000, la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires declaró el 24 de marzo como día de la Memoria (Ley N° 355) Esta ley contempla incluir la fecha en el calendario escolar y dar clases alusivas a los Golpes de estados y a las violaciones de los Derechos Humanos. Pese a las buenas intenciones particulares, esta fecha obligatoria es el único caso en donde se explicita la inclusión del tema en la currícula educativa.


Maduración de la sociedad


En lo que va del año ya se editaron el doble de libros sobre la dictadura que el año pasado. De esta gran explosión literaria sobresalen los ensayísticos escritos por ex militantes.

Aunque la revisión histórica argentina en general es un fenómeno de ventas en la actualidad, Hernan Invernnizi, escritor e investigador, no opina lo mismo sobre que ocurra algo similar en los de la dictadura. "El tema de las críticas y autocríticas, como tantos otros temas de la política, a veces tienen más marketing y a veces menos. A veces conviene más y a veces conviene menos que se sepan. En todo caso, lo que es una novedad es la extraordinaria difusión que esto está adquiriendo, pero no creo que sea una moda".

Por otra parte, Invernnizi, a días de presentar su última investigación 'Los libros son tuyos. Académicos y militares: la dictadura en Eudeba', tiene la necesidad de aclarar que si hay una demasía de obras literarias con la misma temática, esto es indicador del "empobrecimiento cultural y de debate político que sufrimos en los noventa".

En otro plano se encuentra la película Iluminados por el fuego, que logró superar los 300 mil espectadores. La explicación del éxito del film, según su director, Tristán Bauer, se debe a la necesidad de las personas que vivieron esa época por tener un acercamiento a un pasado ignorado. Edgardo Esteban, guionista del film, coincide en parte y agrega que la necesidad de enfrentarse a ese período es para poder hablar con más franqueza de las heridas:
"Antes era como que se sabía pero no se hablaba. Y ahora estamos aprendiendo a respirar y a mirar con cierta lógica y sentido común, más allá del momento político".

Lo que deja poco espacio a la discusión es que en política de Derechos Humanos el gobierno de Néstor Kirchner es el que más ha avanzado, hasta un punto en el que se puede sospechar si no responderá únicamente a la propaganda partidaria.

"No creo que el trabajo de la recuperación de los centros clandestinos se esté haciendo por publicidad. Tanto el Gobierno como Ibarra antes de que lo suspendan, están trabajando bien en relación con los Derechos Humanos, pero para atrás, no para adelante. Hoy en día seguimos con la picana, la tortura, las muertes en las cárceles y la reclusión social. Tenemos que seguir luchando para que el 'nunca más' sea para todos", sintetizan con otros aires Susana Caride e Isabel Cerruti, nuevamente en el pozo, luego de más de 27 años en libertad.



Vea Ensayo Fotográfico "El Olimpo, 27 años después"

 




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(*) Paula Eimer (paueimer@hotmail.com) es periodista.
Participó en MVPrensa en diciembre de 2005.





Imágenes:
Tomás Vela

© MVPrensa / Diciembre de 2005



 
 
 
 
 
 
 


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