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El
director del Centro de Estudios Nueva Mayoría,
Rosendo Fraga, analiza para MVPrensa el proceso que
desencadenó en la unión política
de los países de América del Sur, cuáles
son sus características distintivas, qué
papeles cumplen los principales estados involucrados
y qué futuro le depara al bloque.
"La
elección presidencial de los EE.UU. ha puesto
en evidencia la diferencia de prioridad entre México
y Centro-América y América del Sur. Si
bien
América Latina no tuvo un lugar importante en
la campaña electoral, el hecho que los hispanos
sean la primera minoría electoral, llevó
a los dos candidatos a incorporar temas para la región.
Pero el 90 por ciento del voto hispano proviene del
tercio de América Latina que está al norte
del Canal de Panamá y los dos tercios de la región
que constituyen América del Sur, no tienen gravitación
en este voto. Es a partir de esta realidad y la estrategia
de Brasil para proyectar su liderazgo regional, que
en las últimas semanas ha cobrado cuerpo el proyecto
de articular América del Sur como una región
propia, bajo el liderazgo de Brasil, que es la mitad
de esta subregión en términos de Producto
Bruto Interno (PBI), territorio y población.
Este rol, hoy no entra en conflicto con los EE.UU. Es
que América del Sur es la región del mundo
que hoy tiene menor relevancia estratégica para
Washington y por esta razón un liderazgo de Brasil
hoy parece tener interés más allá
de las diferencias que existen en materia de negociación
comercial alrededor del Área de Libre Comercio
de las Américas (ALCA)
"El
18 de octubre, se firmó el acuerdo para establecer
una zona de libre comercio entre el Mercado Común
del Sur (Mercosur) y la Comunidad Andina de Naciones
(CAN) La firma tuvo lugar al finalizar la XIII reunión
de la Asociación Latinoamericana de Integración
(ALADI) El acuerdo se había gestado en julio,
pero diferencias presentadas por varios países
originaron la postergación. El canciller brasileño
Celso Amorim -cuyo país ejerce la presidencia
pro témpore del Mercosur- manifestó que
la firma 'es un claro paso hacia la Comunidad Sudamericana
de Naciones'. Por su parte el Canciller peruano Manuel
Rodríguez Cuadros -Perú ejerce la presidencia
pro témpore de la CAN- sostuvo que constituye
'un paso concreto y auspicioso para constituir un espacio
económico sudamericano'. El proyecto consiste
en crear un espacio económico integrado de 350
millones de habitantes. Sólo Chile no firmó
el acuerdo, dado que tiene acuerdos de libre comercio
con los EE.UU., la Unión Europea (UE) y Corea
del Sur, situación que no comparte con ninguno
de los nueve países signatarios del acuerdo sudamericano.
El interrogante hacia adelante, es qué contenido
concreto y solidez tendrá el nuevo bloque comercial,
que sería el quinto del mundo por la cantidad
de habitantes que reúne.
"A
los efectos de dar un paso en el ámbito político,
el 9 de diciembre se firmó en Cuzco (Perú),
la 'Unión Sudamericana' de Naciones. Ese día
se celebró el 180 aniversario de la batalla de
Ayacucho que puso fin al dominio español en la
región. La idea es que los cuatro países
del Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay),
los cinco de la CAN (Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú
y Bolivia), más Chile -que mantendrá un
convenio de asociación paralelo al no integrar
ninguno de los dos bloques de la región- firmen
un acta de contenido político. El proyecto ha
sido impulsado por Brasil a través del ex presidente
argentino Eduardo Duhalde -quien preside la Comisión
de Representantes Permanentes del Mercosur-, con el
apoyo entusiasta del Presidente de Venezuela Hugo Chávez.
Pero la cuestión concreta hacia el futuro es
qué grado de 'institucionalización' querrá
darle Brasil al proyecto. Hay una fuerte asimetría
entre este país y el resto. Cabe recordar que
los nueve países sudamericanos de origen hispano
sumados, equivalen al único de origen portugués.
La experiencia del Mercosur, muestra que Brasil ha demorado
la institucionalización para no perder libertad
de acción. En el plano político, el Presidente
de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva ha comenzado
a organizar para antes que finalice el año, una
cumbre de los diez países de América del
Sur, para debatir los temas de seguridad regional, no
sólo la cuestión de la delincuencia común
-la región tiene el récord mundial de
secuestros- sino también el narcotráfico
e incluso la coordinación de la lucha contra
el terrorismo. Este sería el primer tema concreto
de la agenda política de la futura 'Unión
Sudamericana'.
"Mientras
tanto, Brasil va desarrollando la política para
convertirse en actor estratégico en el plano
internacional. La visita que realizaron en la tercera
semana de octubre inspectores de la AIEA -agencia de
la UN que supervisa el uso pacífico del desarrollo
nuclear- mostró el interés de Brasilia
en mantener una capacidad propia, al establecer sólo
un acceso limitado a la nueva planta de enriquecimiento
de uranio de Río de Janeiro. Brasil insiste en
proteger su 'secreto tecnológico' argumentando
que ha desarrollado un sistema propio de 'centrifugado'
que permite bajar los costos. Frente a un artículo
de la revista norteamericana Science que sostuvo que
Brasil tiene capacidad para desarrollar seis usinas
nucleares, el Ministro de Ciencia y Tecnología
de Brasil Eduardo Campos rechazó enfáticamente
que su país tenga planes de usar con fines militares
su desarrollo tecnológico en el campo nuclear.
El 23 de octubre, Brasil lanzó con éxito
el cohete CBS-30, desde el Centro de Lanzamiento de
Alcántara, logrando una altitud superior a los
110 kilómetros. La Agencia Espacial Brasileña
informó que el éxito alcanzado permitiría
al país 'exportar nuevos productos y servicios
de alta tecnología en el área espacial'.
El proyecto de largo plazo de Brasil es ser una de las
cuatro grandes potencias continentales -países
que lo son por su territorio y población- en
el siglo XXI, junto con Rusia, China e India y para
alcanzar este objetivo, debe tener un desarrollo propio
en el campo de la tecnología estratégica.
Cabe recordar que estos tres países tienen un
rol importante en el campo estratégico-militar.
"En
conclusión: la elección presidencial de
los EE.UU. ha ratificado la baja prioridad de América
del Sur en momentos que Brasil avanza hacia el liderazgo
de la región; la firma del acuerdo de integración
Mercosur-CAN, apunta a crear un espacio económico
'sudamericano'; el acta de la 'Unión Sudamericana',
firmada el 9 de diciembre, apunta a dar un paso en la
misma dirección en el ámbito político
y mientras tanto Brasil da claras muestras de buscar
un rol de potencia teniendo un desarrollo científico
y tecnológico propio."
Vea también:
'Latinoamérica
estará unida como Europa' (Duhalde);
'Sobre
la Comunidad Sudamericana de Naciones' (Bigio);
'La
Unión Sudamericana no tendrá ningún
rol' (Almeida)
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(*) Tomás Vela (tomasvela@mvprensa.com.ar) es
periodista y fotógrafo.
Fundó y dirige MV Prensa desde abril de 2004
Imagen:
Ron Sachs/CNP
http://www.netizen.com.ar/
© MV Prensa / Diciembre de 2004
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